La Diócesis de Córdoba sirve a la Iglesia en tierras de misión

Tras la misa de envío celebrada el pasado 9 de octubre, donde Mons. Demetrio Fernández manifestó estar muy contento de aceptar el ofrecimiento de los sacerdotes para viajar a tierras de misión, el Sr. Obispo viajó hasta la Prelatura de Moyobamba para acompañar a los dos sacerdotes enviados a la misión "Ad Gentes".

moyobamba_webSe trata de un acuerdo de fraterna colaboración con la Prelatura de Moyobamba, en el que con el envío de estos misioneros, el Sr. Obispo ofrece el apoyo oracional y el sostenimiento económico a las iniciativas que lleguen desde Moyobamba a la Diócesis de Córdoba.

El día 12 de octubre partieron hacia Perú y en su llegada al aeropuerto fueron recibidos por el Obispo de Moyobamba, varios sacerdotes y religiosas cordobesas, quiénes dieron la bienvenida al Obispo de Córdoba y a los sacerdotes diocesanos que trabajarán y evangelizarán aquellas tierras.

A su llegada, el Sr. Obispo aseguró que llevaba a dos “estupendos sacerdotes a la Prelatura, como son el Padre Juan y el Padre Francisco, que han sido destinados por Mons. Rafael Escudero a la parroquia de Picota, dentro de la Prelatura de Moyobamba”, junto a otro sacerdote, que les acompañará en estos primeros meses, el Padre Sergio. Mons. Demetrio Fernández dijo que “la Iglesia de Córdoba debe cumplir el mandato misionero de Jesucristo, y por ello se desprende de estos dos sacerdotes, porque piensa que la Prelatura de Moyobamba está más necesitada” y afirmó que en nuestra Iglesia “no damos de lo que nos sobra, damos de lo que necesitamos para vivir”.

Durante su estancia, D. Demetrio Fernández pudo conocer la parroquia y el lugar donde vivirán los sacerdotes, así como transmitir la tarea misionera que la Diócesis de Córdoba va a desempeñar en la Prelatura de Moyobamba.

El Sr. Obispo tuvo la oportunidad también de dar a conocer los orígenes de nuestra Diócesis y explicar que desde ahora se inaugura un puente con Moyobamba para colaborar en la tarea misionera que Jesucristo ha confiado a su Iglesia: “Vayan al mundo entero y anuncien el Evangelio a todas las naciones”, recordó D. Demetrio Fernández.

Posteriormente, firmó un convenio con el Obispo Prelado de Moyobamba de mutua colaboración, por el que se establece un puente misionero, por el cual irán y vendrán personas, familias, sacerdotes, etc. para atender a la parroquia de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro en Picota, una parroquia con más de 80 comunidades que hay que atender, a la que han sido destinados los dos sacerdotes diocesanos de Córdoba.

Asimismo, explicó que es la diócesis entera la que respalda este proyecto y está abierta a la colaboración de todos los que quieran participar en él. Un proyecto que agradeció a su antecesor, D. Juan José Asenjo, actual Arzobispo de Sevilla, quién hace tres años animó a los seminaristas, sacerdotes y fieles a vivir una experiencia misionera en Perú.

Por último, el Sr. Obispo se despidió de la ciudad y agradeció la hospitalidad que han tenido con ellos los fieles de Moyobamba, la ayuda que han recibido, así como la atención prestada por Mons. Rafael Escudero. Pidió a la Diócesis de Córdoba que “sean generosos en dar parte de su vida a la misión”.

A continuación, adjuntamos una carta enviada por los misioneros desde Moyobamba para la Diócesis de Córdoba:

CARTA DESDE MOYOBAMBA
Con poco tiempo y en el ordenador de unas monjas de Picota que tienen conexión –aunque muy lenta – os escribimos para daros noticias. Estamos muy bien, gracias a Dios. Aterrizando, conociendo de momento Picota; aún no hemos comenzado a recorrer los poblados, sólo los más cercanos, pero el territorio es muy grande y los poblados distantes, algunos bien comunicados y otros de difícil acceso.

Ya tenemos en mente algunos proyectos que, hablando con las hermanas compasionistas, son urgentes, entre ellos: locales para catequesis y encuentros de formación con los animadores de las comunidades rurales, pues la parroquia no cuenta con espacios para ello; también, un comedor para niños necesitados, ya que hay muchos niños, muchos desnutridos, con necesidad de un lugar para atenderles con alimento, ropa, calzado... Ya tenemos el terreno para ello.

Aquí palpas muy de cerca la pobreza de la gente, en todos los sentidos: pobreza material y moral. Hay tanto por hacer que nos sentimos desbordados, pero tenemos claro que venimos ante todo a estar con ellos, a aprender, a compartir la fe y a evangelizar. Todo lo demás vendrá por añadidura. La gente tienen una fe muy firme, algunos animadores vinieron andando durante más de 7 horas por la selva para asistir el domingo a la toma de posesión y presentación en la Parroquia de Picota. Es admirable la fe y el coraje de los animadores.

Hay muchas sectas y muchas necesidades también de medicación. Muchos enfermos y ancianos que viven en la miseria. Las hermanas tienen un dispensario pero necesitan más medicinas, tienen muy poco.

GRACIAS POR TODO. Rezad mucho, pues los inicios nunca son fáciles. Un fuerte abrazo a todos.

FRANCISCO GRANADOS Y JUAN ROPERO