La diócesis de Córdoba cuenta con un nuevo diácono

Cientos de fieles y numerosos sacerdotes acompañaron a Juan Miguel Ramírez durante la ceremonia de Ordenación Diaconal que presidió Mons. Demetrio Fernández el pasado 5 de noviembre.

Juan Miguel Ramírez Gragero, miembro de la Comunidad Franciscana, recibió ayer la ordenación diaconal, en una solemne celebración Eucarística realizada en la parroquia Santa María de Guadalupe de Córdoba, de manos del Sr. Obispo.

La ceremonia contó con la presencia de cientos de fieles que abarrotaban el templo, así como de numerosos sacerdotes y religiosos de la Comunidad Franciscana.

En la homilía, Mons. Demetrio Fernández destacó el ejemplo de Jesucristo, así como el carisma de San Francisco de Asís, invitándole a ser fiel al ministerio que recibe y a descubrir lo que el Señor tiene preparado para él. “Tu corazón está consagrado al Señor al estilo franciscano”, indicó. Asimismo, explicó que “para todos la vocación es un misterio de Dios, al que Dios llama y el hombre responde”.

Dirigiéndose a Juan Miguel, el Sr. Obispo le recordó que “es ordenado diácono para el servicio; un servicio en el que el punto de referencia es Jesucristo que ha venido a servir y nos ha servido dando la vida”. Al mismo tiempo, el prelado manifestó que “la imposición de manos es una llamada al Espíritu Santo que la recibes para toda tu vida y que te configura con Cristo”. “Serás una luz para los jóvenes de tu parroquia y eres puesto para ser un referente porque al verte a ti, verán a Jesucristo”, afirmó.

Concluyó la homilía encomendando al diácono a la protección de la Virgen Santísima y animando a los jóvenes a no tener miedo, si son llamados a la vocación, a decir que sí.