José Palomares recibe la Medalla Pro Eclesia et Pontifice

El Sr. Obispo entregó a José Palomares García el diploma y medalla “Pro Eclesia et Pontifice” que la Santa Sede le ha concedido por su trayectoria profesional, humana y cristiana.

medallaEl pasado 12 de diciembre, la Obra Pía Stma. Trinidad celebraba un acto donde el Sr. Obispo hacía entrega a José Palomares de la distinción que la Santa Sede le concedía a petición de la Junta de Gobierno de la Obra Pía en el mes de marzo.
José Palomares llegó a Córdoba recién finalizada la carrera de Magisterio para formar parte del equipo educativo del Colegio de Sansueña, por aquel entonces dirigido por la SAFA. Tras la marcha de la comunidad de jesuitas, junto a un grupo de profesores y bajo su dirección, deciden seguir adelante con el colegio. Tras muchas vicisitudes, esfuerzo, sacrificio y trabajo dio su fruto convirtiéndose el Colegio Sansueña en un referente para la ciudad de Córdoba.
Tras 33 años como director dejó su cargo para continuar como maestro en el mismo centro. Ha ocupado diferentes responsabilidades en el campo educativo, miembro del Patronato San Alberto Magno, presidente de FERE-CECA y EG, Administrador de la Obra Pía Stma. Trinidad y en la actualidad miembro del Consejo Diocesano de la Educación Católica.

Educador ejemplar

Como educador se ha esforzado siempre por vivir el modelo de hombre que presentaba como ideal a los alumnos, para que este sea creíble y asequible. Procurando así, que sus alumnos alcanzaran a ver las actitudes y comportamientos cristianos que tantas veces brillan por su ausencia en el entorno, como algo realizable. Ha tenido como premisa en su tarea educativa el contacto directo y personal con los alumnos, porque sabe de la necesidad y guía que éstos tienen en su crecimiento y la ayuda que precisan para superar sus dudas y desorientaciones. Ha sido siempre consciente del extraordinario peso moral que su tarea tenía sobre los educandos. José Palomares en su trabajo ha mantenido la máxima de que “el docente no escribe sobre materia inerte, sino sobre el alma misma de los hombres”.
Como director ha procurado que la comunidad educativa aspirara a ser comunidad cristiana, es decir, una verdadera comunidad de fe, implicando a todos los estamentos del centro. Esforzándose por crear en la comunidad escolar un ambiente animado por el espíritu evangélico de libertad y de caridad.

La cruz Pro Ecclesia et Pontifice

La cruz Pro Ecclesia et Pontifice fue instituida por León XIII en julio de 1888, en la celebración de sus cincuenta años de ordenación sacerdotal. Premia la fidelidad a la Iglesia y el servicio a la comunidad eclesial. Consiste en una cruz octogonal con la flor de lis y con la imagen de dicho Papa, rodeada por la frase “Leo XIII p.m. anno X” (año diez de su pontificado). En el reverso figuran los emblemas papales y el lema “pro deo et pontifice”. Esta distinción es similar a otras, como la medalla Benemerenti, instituida por Gregorio XVI en 1832, o la medalla de Tierra Santa, también de León XIII.