Jornada por las Vocaciones Nativas 2014

La Jornada de Vocaciones Nativas es un día especial dedicado a la oración y la cooperación económica con los jóvenes que son llamados a la vocación sacerdotal o religiosa en los territorios de misión.

MisionesEn España, esta Jornada se celebró el domingo 27 de abril bajo el lema "Misioneros por vocación". Y en nuestra Diócesis, los grupos de misiones de la Vicaría de la Sierra se reunieron en Pozoblanco, donde tuvieron el pasado sábado, 26 de abril, una jornada misionera dirigida por el delegado de misiones, Antonio Evans. Con esta jornada se intenta concienciar de la importancia de ayudar a los jóvenes que lo necesiten, a cumplir su vocación en cualquier lugar del mundo en la que haya surgido.

La Jornada tiene colecta que se destina a las Vocaciones Nativas. Pero no se trata sólo de una jornada puntual, sino que durante todo el año la Obra está en contacto con los proyectos que financia. La colaboración económica está abierta siempre a través de las becas de estudios, y los donativos domiciliados.

Además, dicha jornada coincide con la canonización de Juan Pablo II y Juan XXIII, dos Papas que han influido sumamente al florecimiento de vocaciones en las iglesias más jóvenes. Juan XXIII las consideraba expresión de la madurez eclesial, que toma el relevo de los misioneros; y Juan Pablo II pedía “al Señor que nadie llamado al sacerdocio o a la vida religiosa en tierras de misión quede excluido por falta de recursos materiales o económicos”.

Misioneros por vocación

Con estas premisas, el Secretariado encargado de esta Obra Pontificia en España propone a los fieles y comunidades cristianas el lema “Misioneros por vocación”, con el fin de vincular en una breve expresión la profunda relación misionera entre quienes fueron llamados al ministerio petrino, Juan XXIII y Juan Pablo II, y quienes por caminos diversos son enviados a anunciar el Evangelio y participar activamente en el nacimiento de las comunidades cristianas, donde Dios suscitará vocaciones eclesiales.

De esta vinculación ya se hicieron eco otros papas, como Inocencio XI, en el siglo XVII, cuando no ocultaba que quería “más la ordenación de un sacerdote indígena, que la conversión de 50.000 cristianos”; o Pío VI, en el siglo XVIII, quien pedía a los obispos misioneros del Extremo Oriente que considerasen el establecimiento de seminarios como su primer deber; o León XIII, cuando insistía en que el mejor uso que los católicos podían hacer de su dinero era destinarlo al clero nativo de las misiones.

Más info en: http://www.vocacionesnativas.es