Jornada de las Vocaciones Nativas 2017

Con el lema  “Empujados por el Espíritu: «Aquí estoy, envíame»”, esta jornada se celebrará el próximo 7 de mayo. El sacerdote Antonio Evans nos ofrece la siguiente reflexión sobre la misma:

El cuarto domingo de Pascua, 7 de mayo próximo, es el día dedicado a la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Desde hace 54 años, en este domingo “del Buen Pastor” la Iglesia pide con confianza al Dueño de la mies que envíe nuevos obreros para anunciar el Evangelio y ser instrumentos de salvación, y le da gracias por las vocaciones que suscita entre los jóvenes. En España, a esta convocatoria se suma la Jornada de Vocaciones Nativas, de la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, que añade a aquella petición el compromiso por las vocaciones en los países de misión.

Bajo el lema “Empujados por el Espíritu: «Aquí estoy, envíame»”, el papa Francisco nos recuerda en su Mensaje que “el compromiso misionero no es algo que se añade a la vida cristiana, como si fuese un adorno, sino que, por el contrario, está en el corazón mismo de la fe: la relación con el Señor implica ser enviado al mundo como profeta de su palabra y testigo de su amor”.

El lema propuesto abarca dos dimensiones:

-     “Empujados por el Espíritu…”. Es el Espíritu el que mueve los corazones para ir a evangelizar. La dimensión misionera nace de la entraña de la fe. Es Dios mismo quien llama y envía. La vocación no es algo añadido: es fruto del amor de Dios que llama.

-     “Aquí estoy, envíame”. La llamada a una vida de especial consagración o al sacerdocio implica una respuesta de docilidad y confianza. Es el compromiso para dejar a un lado la tranquilidad de una existencia más o menos acomodada, y salir al encuentro del otro para llevarle a Dios.

Es importante respetar el trabajo que el Espíritu Santo está haciendo en la Iglesia. Hay zonas en ella donde actualmente casi no hay vocaciones. Sin embargo, vemos otras zonzas donde el Espíritu las está dando en abundancia, y este es un trabajo que no podemos despreciar. Hay que formar las vocaciones, y formarlas bien, allí donde están. Si actualmente las vocaciones están en India o en África, eso quiere decir que es el Espíritu Santo el que está dando este don, y como tal hay que acogerlo y apoyarlo. Por eso, hay que responder positivamente y con alegría a lo que el Espíritu está haciendo hoy. Esta Jornada es una oportunidad para contribuir al trabajo que el Espíritu Santo está haciendo en la Iglesia.

A. Evans, delegado diocesano de misiones.