Jornada con los inmigrantes de la Diócesis

Coincidiendo con la Jornada del Emigrante y del Refugiado, el Obispo de Córdoba ha acogido a todos los inmigrantes de la Diócesis en el Palacio Episcopal. Previamente, han celebrado la misa en la Catedral.

En sintonía con el Año Jubilar de la Misericordia convocado por el Papa Francisco, este año la Jornada del Emigrante y del Refugiado que tradicionalmente se venía celebrando en la parroquia de Nuestra Señora de la Fuensanta, se ha trasladado al templo mayor de la Diócesis. De ahí que el domingo 17, el pastor de la Diócesis haya presidido la misa de doce en la Catedral junto a todos los inmigrantes y asociaciones que trabajan con ellos en nuestra Diócesis.

En la homilía, don Demetrio Fernández ha comenzado recordando que “Dios quiere que seamos felices todos” y por ello, ha instado a que “abramos nuestro corazón sin hacer distinciones xenófobas”. Igualmente, ha recordado que son miles las personas que llegan a nuestro país buscando mejores condiciones de vida, arriesgando incluso sus vidas. “Entran al país en condiciones muy precarias y algunos ni siquiera eso porque perecen en el mar. Esto debe tocar nuestra sensibilidad; no pasad indiferentes y acoged a los inmigrantes como hermanos”, ha manifestado. Y al hilo de esto, ha comentado también que “en la Iglesia no hay extranjeros ni forasteros; todos somos hijos de Dios”.

Ha concluido su homilía pidiendo por todos aquellos que en el tránsito de un país a otro encuentran dificultados, para que “no haya abusos ni injusticias”.

La jornada ha continuado con una convivencia en el Palacio Episcopal donde el Obispo se ha dirigido a los presentes asegurándoles que “no están solos”. “Contáis con el apoyo de la Iglesia, de todos los voluntarios y miembros de ésta, los cuáles os brindan su mano y os ayudan a instalarse en nuestra sociedad de manera digna”, ha afirmado.