II Encuentro de los obispos franceses y españoles de los Caminos de Santiago

Los obispos se comprometen a potenciar y atender el Camino de Santiago como lugar privilegiado de evangelización

obospos franceses y españoles1Tras un día intenso del II Encuentro de los Obispos franceses y españoles de los Caminos de Santiago en el Seminario Mayor de Compostela, los participantes concluyen su reunión con un compromiso firme de atender y potenciar el Camino como lugar privilegiado de evangelización. A iniciativa del Arzobispo Mons. Julián Barrio y con motivo del Año Santo Jacobeo, este encuentro se inscribe en continuidad de los contactos establecidos entre Mons. Henri Brincard, Obispo de Le Puy-en-Vélay (Francia), presidente del Grupo de Trabajo sobre los Caminos de Santiago de la Conferencia Episcopal Francesa, y del I Encuentro celebrado en Roncesvalles, el 4 de mayo de 2009.
Los encuentros fueron presididos por Mons. Barrio y por el Cardenal Jean Pierre Ricard, Arzobispo de Burdeos. Allí, los obispos intercambiaron sus experiencias pastorales en el Camino y destacaron que el icono gráfico del Camino podría ser el Camino de Emaús. En Emaús los dos discípulos van desanimados y Jesús se hace presente. Como actualmente en el Camino de Santiago, los peregrinos se ponen “en ruta” sin saber muy bien el porqué y sin una motivación expresamente de fe. Sin embargo, Jesús se sigue haciendo presente porque los peregrinos viven la experiencia de encuentro con ellos mismos, con los demás y con Dios.
Los participantes en este encuentro concluyeron la importancia de una futura pastoral común para los Caminos de Santiago, con el fin de dinamizar la dimensión espiritual de estas vías de peregrinación, que hunden sus raíces en la historia misma de Europa y son objeto de una frecuentación progresiva.
Entre las cuestiones tratadas en el Encuentro destacan: el sentido de la peregrinación, la preparación espiritual, la asistencia espiritual, los temas de meditación a lo largo del Camino, la atención a los no peregrinos (sino caminantes), la inteligibilidad de los signos y de la señalización, el patrimonio religioso y cultural de los caminos a modo de diálogo entre Fe y Cultura; la acogida, los albergues y el voluntariado, el papel de los monasterios y la apertura de las iglesias y capillas.