“Hoy día las familias cristianas vamos a contracorriente”

Los Delegados diocesanos de Familia y Vida, Darío Reina y Pilar Gálvez, abren su corazón y el de su familia a través de la nueva sección de "Iglesia en Córdoba" titulada "Familia de familias"

¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar? 

Procuramos cuidar el amor que nos tenemos, en primer lugar entre los esposos, y esto hace que se fortalezcan los lazos con los hijos y entre los hermanos. De ese amor se desprenden las muestras de cariño, el respeto, la admiración de unos hacia otros, y como no, la alegría y las risas que son parte de nuestro día a día. Como es normal en toda convivencia hay roces, por eso consideramos imprescindible estar siempre dispuestos a perdonar y a pedir perdón.

Pero sobre todo, el pilar fundamental de nuestra familia es el Señor. Es Él quien sustenta nuestra familia. Sin Él todo sería muy distinto.

¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?

Hoy día las familias cristianas vamos a contracorriente. La sociedad nos invita a dejar a Dios a un lado y nos dice que todo vale. Y este mensaje les llega a nuestros hijos a través de su entorno y, como no, a través de todos los medios de comunicación a los que tienen acceso: televisión, internet, redes sociales, música,...

Los padres tenemos una difícil tarea en formar las conciencias de nuestros hijos para que sean capaces de discernir la Verdad y vivir conforme a ella.

¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?

A las familias cristianas se nos debería identificar fácilmente, pero por desgracia es fácil dejarse llevar. Hemos de estar alerta para vivir en el mundo sin mundanizarnos. Son muchos los signos a través de los que podemos ser luz para el mundo: cómo nos queremos, cómo acogemos a los demás, cómo nos damos, cómo consumimos, cómo celebramos nuestras fiestas,...

La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?

Por una parte, hemos tratado de vivir nuestra fe dentro del hogar de forma natural. Y por otro lado, hemos tratado de estar siempre vinculados a nuestra parroquia y a la diócesis y a ellos los hemos animado siempre a vivir su fe dentro de un grupo y a que no pierdan la oportunidad de participar en las actividades diocesanas: campamentos de Acción Católica, Adoremus, peregrinaciones, JMJs...

¿Cuál es vuestra parroquia?, habladnos de vuestra vida en comunidad. 

Estamos vinculados a la parroquia de Beato Álvaro de Córdoba. Allí nuestros hijos comenzaron sus catequesis y nosotros nos integramos en un grupo de matrimonios. Durante años acudíamos toda la familia juntos y los niños se quedaban jugando mientras nosotros nos reuníamos. A la vez, poco a poco nos fuimos implicando en la parroquia, donde hemos sido catequistas de niños, jóvenes, adultos y prematrimoniales.

Para nuestro matrimonio y nuestra familia ha sido una bendición poder compartir nuestra fe en la parroquia con otras familias con las mismas inquietudes que nosotros y que han llegado a ser más que amigos.

Además hemos intentado también participar de la Diócesis a través de la Acción Católica General y ahora con la Delegación de Familia y Vida.

¿Cómo imagináis la Iglesia del futuro? 

La imaginamos como una familia de familias, como dice el papa Francisco. Una Iglesia en la que las familias participen de forma comunitaria. Una Iglesia en la que todos nos sintamos llamados a recibir pero también a poner nuestros dones al servicio de los demás, puesto que todos tenemos mucho para dar. Y una Iglesia en la que en el seno de esas familias se cuiden las vocaciones al matrimonio, al sacerdocio y a la vida consagrada.

 

Estas otras preguntas son para hacer un retrato de vuestra familia

Fecha y lugar del matrimonio:

15/dic/1996, parroquia de San Nicolás (Córdoba)

Número de hijos y edades:

Cuatro hijos varones de 21, 20, 18 y 12 años, y la novia de nuestro hijo mayor, a la que  queremos como a otra hija más.

Un momento de vuestra historia familiar:

Nuestro regreso a Córdoba a después de vivir nuestros primeros cinco años de matrimonio fuera. Nos permitió retomar nuestra vida de parroquia, lo que ha sido una bendición para nuestra familia.

Una actividad que comparte la familia en su tiempo libre:

Irnos al campo, y si es en invierno sentarnos en torno a la chimenea.

Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día:

Procuramos comer juntos siempre que podemos y compartir un rato de conversación en torno a la mesa.

Qué lugar ocupan los abuelos en casa:

Tenemos la suerte de que viven los cuatro abuelos y son un puntal muy importante de la fe en la familia.

¿Rezáis por algún sacerdote?:

¡Ufff! por muchos! empezando por nuestro obispo don Demetrio y continuando con muchos curas muy cercanos a los que tenemos siempre en nuestras oraciones.