Hogar Renacer celebra el Día sin Alcohol

Esta Fundación que cumplirá su 30 aniversario el próximo año ha atendido ya más de 5.500 casos clínicos. Fue fundada por Pedro Muñoz, médico laico y padre de familia, vinculado al movimiento de Cursillos de Cristiandad.

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La Fundación Hogar Renacer es un centro especializado en el tratamiento integral del alcoholismo, la politoxicomanía y otras patologías asociadas. El centro cuenta con un equipo de 28 profesionales de la Medicina, la Psicología y la Psiquiatría, además del personal sanitario de extraordinaria calidad humana.

Se trata de un proyecto que nace de la vocación de su fundador, Pedro Muñoz, de querer ayudar a las personas alcohólicas. Así lo explicaba Carolina Castellano, gerente del centro, en un reportaje realizado para diocesisdecordoba.tv.

Actualmente, la Fundación ya ha registrado más de 5.500 historias clínicas y cuenta con tres unidades asistenciales: la unidad clínica o residencial que ofrece una atención especializada, la unidad de tratamiento ambulatorio con programas de desintoxicación, deshabituación y rehabilitación de los pacientes; y la unidad de patología dual que incluye el tratamiento integral y especializado, para lo que Hogar Renacer cuenta con un dispositivo asistencial que permite el ingreso del paciente si fuera necesario.

 

Sobre su fundador

Pedro Muñoz falleció en diciembre del 2014 y dos años antes, la Fundación realizó un homenaje a su trayectoria y gran labor con este colectivo de personas en riesgo de exclusión social. En la eucaristía presidida por el Obispo, don Demetrio Fernández, destacaba cómo Hogar Renacer trabaja para que los enfermos alcohólicos “hayan pasado de la marginación a la dignidad de personas o a la integración en la sociedad; y todo ello en el nombre de Jesús”.

Era natural de Villanueva de Córdoba, trabajó como médico en Villa Cisneros, al sur del Sáhara, y a principios de los años 60 acudió por primera vez a unos cursillos de cristiandad. Estos cursillos junto con el apoyo de su esposa, María Jesús Romero, fueron determinantes en su impulso por ayudar a las personas que tenían problemas con el alcohol.

A finales de los 60 se instala en Córdoba. Simultaneaba su labor como médico en el ambulatorio de la Fuensanta con la de colaborador con la obra de Jesús Abandonado, en la que ayudaba a rehabilitar el alma y la adicción de enfermos alcohólicos. Pedro Muñoz empieza a desarrollar este trabajo solidario en distintos lugares de la capital, con la colaboración de personas vinculadas al Movimiento Cursillos de Cristiandad y en 1982 crea Acali, la Asociación Cordobesa de Alcohólicos Rehabilitados.

Posteriormente, Pedro Muñoz se desvincula de Acali y se pone al frente de Hogar Renacer en 1987, centro del que fue director médico y que proporcionaba una rehabilitación especial a alcohólicos y drogodependientes gravemente enfermos.