“Hemos de afrontar juntos el poner a Dios en el centro de la sociedad”

Antonio Muñoz representa a la Asociación Católica de Propagandistas en Córdoba. En esta entrevista, este cordobés de La Rambla repasa parte de la historia de la asociación y señala los retos del diálogo entre cultura y fe para poner a Dios en el centro de la sociedad

¿Qué significa ser propagandista católico?

Ser propagandista es ser apóstol donde quiera que se esté. En la agenda del propagandista las obligaciones con la familia, con la sociedad y con la Iglesia están entrelazadas.

Ser propagandista es ser apóstol donde las circunstancias de la vida le han puesto y desarrolla su labor. Eso sí,  el propagandista no puede conformarse con la sola reflexión o con la piedad; allí donde esté tiene que actuar, nos decía el Padre Ayala.

¿Cuál es su historia?

Fue fundada esta asociación allá  por 1908 por el Jesuita Padre Ayala a petición del entonces nuncio de su Santidad, Monseñor Vico. Somos ya más que centenarios, nuestro objetivo será siempre la formación de hombres para el Apostolado. Por aquel entonces las cosas en nuestra Patria estaban muy confusas, tan confusas como ahora, pero todos ellos salieron también como ahora sin miedo a servir a la Iglesia y a España. Así, en la vida pública se han prestado  no solo al principio con Don Ángel Herrera, sino también en la transición a la democracia con el grupo Tácito y ahora con el Congreso de Católicos y Vida Publica en Madrid y las jornadas del mismo nombre en muchas Diócesis, por decir solo los más conocidos.

¿Cómo actúa  Acdp?

A veces me piden que defina lo que es la ACdP y le contesto lo que les digo a los míos: que lean y mediten mucho el Vaticano II y sobre todo la Gadium et Spes cuando dicen: “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo”.

A  veces digo también lo que nos dice nuestro buen Papa, que lo nuestro es salir a los caminos, oler a oveja, también digo lo que es una constante en los Papas y que lo han dicho siempre de una forma o de otra, que el mundo necesita más de testigos que de maestros y añado lo que le contestó a un periodista el Papa Francisco cuando le preguntó si un católico debería meterse en política ,- es decir en la cosa pública-, y con ese castellano a lo argentino tan bonito le contestó “hasta las cachas”, bueno esto es en síntesis la ACdP.

Dan mucha importancia a la formación intelectual, ¿con qué fin?

La formación de hombres es espiritual e intelectual y no tiene porqué ser formación de muchos, por ahora lo nuestro es la formación de unos pocos, para que a su vez a otros pocos y entre muchos, cambiaremos la sociedad. La ACdP además de su carisma especifico de actuación en la vida pública, quiere ser cauce y nexo de unión para la acción entre los seglares de la Iglesia.

Nuestra vida espiritual es la aglutinante que nos une entre nosotros y entre nosotros y los demás miembros de la Iglesia.

Cultura y fe, ¿Qué significado tiene para la Acdp?

Para nosotros la síntesis entre cultura y fe no es solo una exigencia de la cultura sino de la Fe. La ACdP siempre tiene y tendrá, un hueco para los temas de educación y de cultura.

Hemos de afrontar juntos el poner a Dios en el centro de la sociedad. Es decir en el centro de la vida pública, en las leyes, en las costumbres y en las instituciones, porque solo de esta manera los pueblos tienen futuro.

Creemos que debemos de dar formación a los más necesitados de ella. Como digo la formación la damos a través de nuestros círculos que pueden ser generales y especializados; para que bien formados,  los miembros de la ACdP sean levadura que hagan fermentar la masa.