“Hablar del rito hispano mozárabe es hablar de nuestra propia historia”

El arzobispo de Toledo y el Presidente de la Asociación hispano-mozárabe “Gothia” han sido los encargados del Lucernarium celebrado en la Catedral

Dar a conocer y difundir la fe por medio del rito hispano-mozárabe es uno de los signos claves del II Congreso Internacional sobre Historia de los Mozárabes, pues “es un rito que, en un contexto de islamización, mantiene la fe muy viva, un rito rico en contenidos y muy bíblico con el que podemos hablar de nuestra propia historia”. Así lo ha definido el arzobispo de la archidiócesis de Toledo, monseñor Francisco Cerro, quien esta tarde ha presidido el Lucernarium, la oración de la tarde, con el que se ha puesto fin a la primera jornada del Congreso.

Junto al prelado, ha estado también el presidente de la Asociación hispano-mozárabe “Gothia” y miembro de la Congregación para el rito hispano-mozárabe, el Padre Diego Figueroa Soler, quien ha definido esta oración como “un eco de la gran oración de la tarde que es la Vigilia Pascual y en la que encendemos una luz que representa a Cristo Resucitado, la luz de la vida eterna y la paz que nos trae la salvación”.

El lucernario es las antiguas vísperas, un rito en el que se enciende la luz y se acompaña con el incienso como la oración que se eleva a Dios, y por último, con el rezo de los salmos brevemente cantados. En este sentido, el Arzobispo ha reconocido que es “un acto profundo, con unos signos bellísimos que expresan Cristo Resucitado, Cristo vivo”. “En este tipo de celebraciones, descubro una riqueza e inmensidad que a mí me impresiona mucho y me llevan a manifestar que la expresión de la fe de la Iglesia en estos momentos, es un tesoro que hay que mantener y hacerlo vivo”, ha explicado monseñor Francisco Cerro.

Durante el Lucernario, han acompañado en el Altar al prelado el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, y el arzobispo emérito de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez.

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