“Ha sido Jesucristo el que me ha elegido”

Presentamos al sacerdote Carlos de la Fuente Cortina que, aunque es natural de Valencia, estudió en el Seminario Redemptoris Mater de Córdoba y fue ordenado sacerdote hace apenas siete meses. Actualmente, es Vicario parroquial en Villaharta, Obejo y Espiel.

P: ¿Qué te llevó al sacerdocio?

Carlos de la Fuente: El agradecimiento a lo que Dios, a través de la Iglesia Católica, ha hecho conmigo. Para mí, considerar el sacerdocio y entrar en el seminario era como enterrarme en vida. Nunca había soñado con una vida de cura de pueblo. ¿Qué tuvo que pasar para decidirme a ello? Que Jesucristo me hiciera libre, experimentar que él está vivo y que yo estoy muy necesitado. Poco a poco surge en mí el celo de anunciar el Evangelio que yo había recibido, hacer la voluntad de Dios.

 

P: Y, ¿cómo conociste a Jesucristo?

Carlos de la Fuente: Mis padres me invitaron a hacer unas catequesis para adultos en la parroquia y allí conocí un Evangelio radical y vivo en personas concretas. A través de mis catequistas tuve un primer encuentro con Jesucristo que empezó a transformar mi vida. Al terminar las catequesis formamos una comunidad con la que comencé un proceso de redescubrimiento de mi bautismo guiados por estos catequistas que habían sido enviados por el obispo. En esta comunidad yo descubrí mi vocación y me dio fuerzas para responder a ella.

 

P. ¿Cómo describirías tu vida sacerdotal?

Carlos de la Fuente: Con seis meses de ordenado creo que a mi vida sacerdotal todavía le falta mucho para estar a la altura del presbiterado. Yo no soy digno del ministerio; pero yo no lo he elegido, ha sido Jesucristo el que me ha elegido a mí para esto y me ayuda.

 

P. ¿Cuáles han sido los retos más simbólicos que has enfrentado como sacerdote?

Carlos de la Fuente: No convertirme en un funcionario religioso y no perder la perspectiva de que yo también estoy en proceso de conversión y que necesito la ayuda de la Iglesia.

 

P. ¿Qué experiencias como sacerdote te han dejado más impactado?

Carlos de la Fuente: Ver cómo Dios actúa a través de mi ministerio, cómo me ha acogido la gente y cómo me mantiene contento en las dificultades de una Iglesia que sufre estos tiempos de increencia.

 

P. ¿Cuál consideras que es la tarea más difícil para un sacerdote?

Carlos de la Fuente: No perder la fe ni el ánimo y perseverar en una propuesta auténtica del Evangelio sin relativizarlo. Cómo llevarlo a tantas personas y tan distintas.

 

P. Como sacerdote joven y recién ordenado, ¿qué anhelos o inquietudes ves que tiene la sociedad hoy por hoy?

Carlos de la Fuente: La ciencia y la técnica en las que estamos inmersos nos hacen pensar que no es necesario buscar nada más, que eso basta para una vida feliz. Pero lo cierto es que estamos rodeados de gente que es impotente para amar, para donarse, para perdonar.

 

P. Perteneces además a una comunidad Neocatecumenal, ¿cómo vives tu fe desde esta comunidad?

Carlos de la Fuente: Pertenecer a una comunidad es lo que a mí me ha mantenido en la Iglesia, ver cómo Dios actúa en cada uno de nosotros, poder crecer en el amor mutuo, ver las dificultades de los demás y cómo las van superando con fe, rezar unos por otros. Todo ello me hace ver que el Evangelio es verdad, que la Iglesia está viva y que la fe sirve para vivir los tiempos de hoy.

 

De manera breve, responda a las siguientes preguntas sobre su perfil personal

Nombre completo: Carlos de la Fuente Cortina.

Edad: 28

Lugar de nacimiento: Valencia.

Un recuerdo de tu niñez: La playa en verano.

Define tus años en el seminario: Muy difíciles. Aprendí a no desesperar.

Tu comida favorita: La paella de mi abuela.

Tus aficiones y gustos: Escaparme a la montaña con amigos.

Tu mejor amigo: He crecido junto a tres amigos uno es misionero con su familia en Holanda, otro está en el seminario de Japón y otro es panadero.

Tu cura: un misionero en Perú

Un deseo: La paz en el mundo

Rezas por…: La conversión de esta generación.