Galería fotográfica del domingo 28 de julio, en Río de Janeiro

Los más de tres millones de jóvenes que participaron en la madrugada del domingo en la Vigilia de oración de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, despidieron en la mañana del 28 de julio al Papa Francisco.

El Santo Padre invitó a los presentes a no tener miedo y a anunciar el Evangelio por todo el planera, "ya que el mundo tiene necesidad de Cristo". En este sentido, les instó a protagonizar los cambios sociales y a servirse del Evangelio para servir a un mundo nuevo.

Durante la misa, se rezó también por las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Santiago de Compostela.

Al final de la celebracion, Francisco entregó a cinco parejas de jóvenes, representantes de los cinco continentes, una pequeña reproducción del Cristo Redentor, símbolo de Río de Janeiro, y un libro de plegarias. La próxima cita será en Cracovia (Polonia) en 2016.