Fiesta del beato Ceferino Giménez Malla

La pastoral gitana celebró ayer, día 7 de mayo, la fiesta en honor al beato Ceferino Giménez Malla con una Misa gitana, en la parroquia del Inmaculado Corazón de María de Miralbaida.

La fiesta en honor al beato Ceferino Giménez Malla se celebró el día 7 de mayo, en el sábado más próximo a su conmemoración (día 4 de mayo). De este modo, la Pastoral Gitana honraba al gitano perteneciente a la Tercera Orden Franciscana que murió martirizado en 1936 por defender su fe.

Muchos fieles asistieron a la Misa gitana que estuvo presidida por el párroco José Ángel Ayala y concelebrada por el sacerdote Sergio Asenjo, párroco de Santa Luisa de Marillac, en la barriada del Guadalquivir.

Pepe Vacas, director del Secretariado de Pastoral Gitana recordó a la asamblea el momento en que Juan Pablo II beatificó a Ceferino en 1997, y reconoció sus “cualidades fuera de lo común”. Un hombre que según afirmó el beato pontífice: “muestra con su vida cómo Cristo está presente en los diversos pueblos y razas y que todos están llamados a la santidad”.

Por otra parte, José Ángel Ayala señaló en su homilía que al igual que en el Evangelio Jesucristo se aparece a los discípulos de Emaús, Él quiere tener también un encuentro con las personas a través de “la palabra, la comunión o el hermano que nos necesita”. Y ésta fue la experiencia del beato Ceferino, conocido entre los gitanos como “el Pelé” que fue un hombre piadoso, muy devoto de la Eucaristía y de la Virgen, y que acogió a los más pobres.

La fiesta finalizó con un tradicional potaje gitano.