Fallece sor Pilar, la Sierva de María que dedicó su vida al cuidado de enfermos

Esta noche ha fallecido en Córdoba la hermana Pilar a los noventa y tres años de edad tras una vida dedicada al cuidado de enfermos en sus casas

Sor Pilar ha dedicado 40 años al cuidado de personas enfermas de Córdoba, a los que cuidaba en sus propios domicilios y en las noches de hospital. La hermana Pilar era natural de Palencia pero llevaba casi toda su vida en Andalucía, tanto que sus compañeras de comunidad aseguran que “era casi del sur”. Su carácter afable y su disposición al servicio la convirtieron en una persona muy querida por todos, sobre todo los vecinos del entorno de la calle Blanco Belmonte donde está radicado el convento.

Sor Inés ha compartido con ella los últimos catorce años en Córdoba y asegura que sor Pilar murió “en paz, tranquila, ha muerto con mucha paz, como una lámpara cuando se apaga”. Sor Pilar es un ejemplo de entrega al Señor, “nunca se quejó por nada; le preguntábamos cómo estaba y ella contestaba: como Dios quiere”. Esta noche, antes de morir recibió la unción de enfermos y pidió que sus hermanas rezaran una coronilla. Sor Inés ha recordado hoy con emoción que era “muy fervorosa, una verdadera religiosa, con gran devoción a la Virgen de la Salud, que es nuestra patrona y a Santa María Soledad, que es nuestra fundadora”.

Hasta hace pocos años y, a pesar de su avanzada edad, la hermana Pilar mantenía su actividad a favor de los cuidados a los enfermos a los que asistía con normalidad en sus domicilios, algo que la hizo muy popular entre los cordobeses.

Las Siervas de María se instalaron en Córdoba en 1883, el próximo mes de octubre celebrarán el 125 aniversario de su llegada a la ciudad. Las Hermanas asisten a cuantos enfermos necesitan de su ayuda, son todas enfermeras, formadas para ello en la Escuela de Enfermeras de Madrid. Esta escuela fue la primera que hubo en Madrid y se abrió en 1915.