“Estáis llamados a ser evangelizadores ilusionados de la vocación”

Ayer, 31 de enero, se celebró la I Jornada del Educador Católico organizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza y que contó como ponente con José Manuel Domínguez, Doctor en Filosofía y hermano de Pablo Domínguez, sacerdote conocido por la película “La última Cima”

Bajo el lema “Sembradores de la Verdad. Compañeros de camino” se celebró ayer, 31 de enero, en el salón de actos del Palacio Episcopal, la I Jornada del Educador Católico a la que asistieron un centenar de profesores de toda la Diócesis.

Esta primera jornada contó como ponente con José Manuel Domínguez Prieto, doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid, profesor de Filosofía y Psicología, y autor de 55 libros; además de haber impartido más de 450 conferencias en 15 países. Director, además, del Instituto de la Familia de Orense. Es hermano de Pablo Domínguez, sacerdote al que se dedicó la película de “La última cima”.

El Obispo fue el encargado de presentar al conferenciante, un gran comunicador que con sus dotes musicales expresó con numerosos ejemplos en qué consiste el arte de enseñar. En la primera parte de la conferencia, José Manuel Domínguez se centró en “el arte de preguntar”. Al respecto, insistió en la premisa de que “sólo vamos a poder comunicar lo que hayamos experimentado nosotros” y "aquello que te hace vibrar que te emociona cuando hablas de ello”. Asimismo, explicó que a la hora de enseñar más importante que comunicar recetas y mensajes es “despertar el corazón”. Y esto se hace a través de preguntas que ayuden a buscar la esencia, la verdad de las cosas, buscar razones y los fundamentos e ir más allá de lo inmediato porque “estáis llamados a ser evangelizadores ilusionados de vuestra vocación”, exhortó a los presentes y les recomendó hacerse “maestros en el arte de preguntar”.

En la segunda parte, José Manuel Domínguez se centró en la búsqueda de caminos de discernimiento, es decir, “enseñar a deliberar” porque “vivir es saber afrontar fracaso tras fracaso sin desanimarse” y hay que “enseñar a los niños a afrontar los problemas”, un proceso que necesita “una cocción lenta” y que es contrario a la inmediatez con la que vivimos el día a día. Y en este proceso después de “deliberar”, hay que “optar” y a continuación, “actuar”.

Audios de la conferencia