“Es necesario no olvidar que se pone en la calle aquello que se vive en el interior”

Pedro Soldado lleva más de una década y media como párroco de San José y Espíritu Santo (Córdoba), y prácticamente el mismo tiempo al frente de la Delegación diocesana de Hermandades y Cofradías, además de ser canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba. En las próximas líneas, Pedro Soldado repasa el momento en el que se encuentran las hermandades y la Semana Santa de la Diócesis.

P. En primer lugar, ¿cómo se presenta la Semana Santa?

Pedro Soldado: La Semana Santa siempre se presenta con unas perspectivas óptimas en todos los niveles. No son solamente las hermandades las que se preparan para vivir los grandes misterios de nuestra fe, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, sino que es toda la Iglesia.

Las hermandades de alguna forma están expectantes ante la posibilidad de hacer una carrera oficial con los mejores augurios, preparadas para hacer esa catequesis y esa estación de penitencia por las calles de la ciudad.

 

De su amplia trayectoria como delegado de hermandades, ¿qué valoración haría de este último año?

Pedro Soldado: La valoración es muy positiva, aun sabiendo que hay todavía flecos que se pueden mejorar, pero el poder dar ya prácticamente por consolidada nuestra carrera oficial en torno a la Mezquita Catedral y entrar en nuestro templo para hacer la estación de penitencia como ansiaban todas las hermandades, me permite hacer una valoración positiva. Hay aspectos que se pueden mejorar siempre, flecos que se van solucionando, pero ahora mismo el balance del año pasado que podemos hacer es totalmente positivo.

 

Estamos además en un año especial marcado por distintos jubileos y a las puertas de una Magna Exposición en torno a la devoción de Jesús Nazareno. ¿Cómo se está viviendo en el seno de las hermandades esta oportunidad?

Pedro Soldado: A mí no solamente me ha tocado ser espectador, sino involucrarme de lleno por mi doble tarea como Delegado episcopal para las hermandades y cofradías de nuestra diócesis y como consiliario de la Agrupación de cofradías que este año cumple el 75 aniversario de su fundación. Todos estos actos siempre se recordarán en la Iglesia y en la sociedad de Córdoba por todo lo que ha supuesto de conexión entre hermandades de la capital y de la provincia. Ahora se está viviendo con la misma intensidad, especialmente en las hermandades que vienen de nuestra provincia. Creo que es importante que se sientan Iglesia igual que nosotros, que se sientan propietarios de su propia Catedral, que puedan disfrutarla y dar a conocer lo mejor que ellos tienen y viven, la devoción a sus titulares. Todavía queda mucho por hacer, pero cuando pase la Semana Santa nos pondremos a poner en marcha todo este acontecimiento.

¿El delegado de hermandades y cofradías cree que la capital tiene conciencia de lo que hay fuera, lo que tenemos en los pueblos?

Pedro Soldado: Yo creo que no. Aunque la movilidad ya no es un problema porque incluso muchas fueron a visitar el Nazareno de Priego cuando abrió su Año jubilar, me da la impresión que no se tiene conocimiento y que fue a partir de la Magna, cuando hubo un antes y un después. Fue a partir de ahí cuando llamó la atención poderosamente la riqueza artística de nuestras Vírgenes de la provincia. Lo mismo ocurrirá ahora con los Nazarenos, donde quedará patente la gran calidad artística y devocional que existe.

 

Un mensaje del delegado para vivir la Semana Santa

Pedro Soldado: Una de las recomendaciones que yo haría es que una vez que se ha conseguido la preparación externa del cortejo procesional, los cofrades se preparen interiormente. Que no olviden nunca que se pone en la calle aquello que se vive en el interior de las hermandades y, por lo tanto, no es solamente participar en los cultos que ya se han celebrado, sino que se preparen interiormente para vivir esa catequesis externa que realizan. Es necesario prepararse interiormente por medio de la confesión, participando en la eucaristía u oración previa a la salida, para vivir así la Semana Grande.