Encuentro nacional de profesores católicos

Los días 24, 25 y 26 de junio tuvo lugar en Sevilla el IV Encuentro Interdisciplinar de Profesores de Universidad, Investigadores y Profesionales Católicos, bajo el lema “La Universidad actual ante el reto de la unidad y la fragmentación del saber".

juventudsevillaEl encuentro, al que asistieron más de 60 profesores de diferentes universidades y cinco miembros del Secretariado diocesano de Pastoral Universitaria, ha servido como estímulo para continuar con el emocionante y largo trabajo que se puede realizar en el ámbito universitario.

Tras participar en diferentes seminarios y conferencias impartidas por profesores católicos como el profesor Losada (premio Príncipe de Asturias), el profesor Torralba, el profesor Nombela y otros muchos profesores de importante y reconocido prestigio intelectual han vuelto a reflexionar sobre las palabras de Benedicto XVI “prescindir de Dios, actuar como si no existiera ó relegar la fe al ámbito meramente privado, socava la verdad del hombre e hipoteca el futuro de la cultura y de la sociedad”. “La cuestión del hombre, y por consiguiente de la modernidad, desafía a la Iglesia a idear medios eficaces para anunciar a la cultura contemporánea el “realismo” de su fe en la obra salvífica de Cristo. El cristianismo no debe ser relegado al mundo del mito y de la emoción, sino que debe ser respetado por su deseo de iluminar la verdad sobre el hombre, de transformar espiritualmente a hombres y mujeres, permitiéndoles así su vocación en la historia…”.

Tres días en los que han intentado recapacitar en que el conocimiento no puede limitarse nunca al ámbito puramente intelectual y que las diferentes disciplinas, cada una a su modo, se deben ver como parte de un unum más grande. En Europa, la sociedad necesita urgentemente el servicio de la sabiduría ofrecida por la comunidad universitaria. Este servicio se extiende también a los aspectos prácticos de encauzar la investigación y la actividad a la promoción de la dignidad humana y la abrumadora tarea de construir la civilización del amor.

Estos tres días han servido de aliento para que las universidades españolas se conviertan cada vez más en comunidades comprometidas en la búsqueda de la verdad y en que los profesores universitarios lleven la luz del Evangelio a la cultura contemporánea siempre bajo la protección materna de María, Sede de la Sabiduría.