Encuentro a favor de la vida en Lucena

Más de dos mil personas participaron en el Encuentro a favor de la vida que fue organizado por el Centro de Orientación Familiar “Juan Pablo II” de Lucena, en el marco del Año de la Oración por la Vida.

encuentrovidalucenaEl acto tuvo lugar el pasado sábado 30 de mayo, iniciándose a las 20:30 horas con una concentración en el Paseo de Rojas, donde se dio lectura de un Manifiesto en el que se expresó, entre otras cosas, que “el respeto a la vida y el reconocimiento de la dignidad de todo ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, constituye un derecho inalienable que no puede ser menoscabado por intereses políticos, sociales, económicos o de cualquier otro tipo”.

Acto seguido, se inició una marcha encabezada por una pancarta con el lema “Bendito el fruto de tu vientre”, siendo portada por el párroco de la iglesia de San Mateo Apóstol y Vicario de la Campiña, Francisco Orozco, representantes de Cofradías, Cáritas, Cursillos de Cristiandad y Grupos Parroquiales.

Durante todo el recorrido, los participantes adultos llevaron encendida una vela enfundada en plástico rojo en señal de las vidas no nacidas a causa del aborto; mientras los menores llevaban un globo blanco como símbolo de la Vida. La marcha transcurrió en silencio por las calles San Pedro, Julio Romero de Torres y Plaza Nueva, procediéndose en ésta a la suelta de los globos blancos que se elevaron hacia el cielo.

El encuentro continuó en la iglesia de San Mateo Apóstol. Todas las personas fueron entrando en el templo y depositando sus velas en la escalinata del altar, así como alrededor de los bancos, mientras se procedía a la lectura de la Letanía de la vida.

Una vez los participantes se acomodaron en los bancos, que resultaron insuficientes por lo que gran cantidad de personas tuvieron que continuar el acto de pie, se procedió al apagado de todas la luces del interior de la iglesia a excepción de las que iluminan a María Santísima de Araceli. En este ambiente de recogimiento, José Manuel Montesinos y su esposa Paqui interpretaron una canción titulada “Los Santos Inocentes”.

A continuación, Francisco Orozco saludó a los presentes, dándose paso a un matrimonio integrante del Centro de Orientación Familiar que, junto con sus dos hijas, hicieron una monición en defensa de la vida.

Tras la lectura del Evangelio de la Anunciación, se proyectó un video breve en el que se transmitía el valor de la persona desde que es concebida y a lo largo de toda su vida.

El sí a la vida se vivió y se sintió intensamente en el testimonio de tres familias con circunstancias y experiencias diferentes. Por un lado, una familia compuesta por un matrimonio y cinco hijos que declararon su alegría por cada uno de sus hijos y como la presencia de Dios entre ellos ha constituido el fundamento de su matrimonio y de su relación con ellos.

En segundo lugar, el testimonio de una mujer con una importante minusvalía física que, pese a no poder hablar ni moverse, había escrito con la boca, a través de un ordenador, una carta en la que daba las gracias a sus padres y manifestaba su alegría de vivir pese a sus limitaciones.

En el tercer testimonio, una madre de una niña de doce años con Síndrome de Down explicó su experiencia desde que le comunicaron la noticia, y cómo lo había vivido; transmitió la felicidad de su hija y la suya así como que “si volviera para atrás actuaría de la misma manera”.

Por último, Francisco Orozco proclamó en su homilía el Magisterio de la Iglesia en torno a la defensa de la vida, terminando el acto con un canto a la Virgen interpretado por el cantautor José Manuel Montesinos.