El Sr. Obispo preside la Misa de Requiem en la Catedral

Ayer, Mons. Demetrio Fernández celebró una Misa de Requiem en la Santa Iglesia Catedral junto al Cabildo Catedralicio y numerosos fieles que quisieron ofrecer la Eucaristía por sus familiares difuntos.

En su homilía el Sr. Obispo indicó que en la fiesta de los difuntos “recordamos a todos aquellos que han muerto en el Señor y que todavía no han accedido a la felicidad eterna”. A continuación, el prelado explicó el significado del purgatorio como “esa etapa en la que el amor misericordioso de Dios nos hará ver cuánto ha sido su amor y cómo nosotros no le hemos correspondido del todo”.

Asimismo, exhortó a la asamblea: “Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y que viva”. Respecto al infierno indicó que consiste en “no poder amar y eso duele de manera absoluta”. En este sentido, el pastor de la Diócesis afirmó que “el plan de Dios es llevarnos a la felicidad eterna y para eso pone todos los medios necesarios” y continuó: “Cristo crucificado es expresión del amor que Dios nos tiene y de la crueldad de nuestros pecados”.

Finalmente, el Sr. Obispo invitó a los presentes a orar por los difuntos, pero no sólo a recordar a los nuestros sino a orar por todos y a tener la mirada puesta en el futuro, en la Jerusalén Celeste. “Dios nos espera en la meta y esa meta es el Cielo”.

 

Homilía del Sr. Obispo en la Misa de Requiem

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