El Sr. Obispo preside la Misa de clausura del Año Jubilar Vicenciano

Don Demetrio Fernández animó a la familia vicenciana a continuar con su labor caritativa durante la celebración del 350 Aniversario de la muerte de San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac.

Año VicencianoLa misa de Acción de Gracias celebrada el 19 de septiembre en la Santa Iglesia Catedral, estuvo oficiada por el Sr. Obispo y concelebrada por los Delegados Diocesanos y Representantes de los Padres Paules.

Don Demetrio Fernández en su homilía expresó su alegría y agradecimiento a Dios por “haber regalado a su Iglesia hace ya más de 350 años, a estos dos santos gigantes de la caridad, San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac”. El Obispo confesó su sentimiento de pertenencia a la familia vicenciana “como una realidad viva”, ya que aprendió el catecismo con una hermana de la Caridad en su pueblo y desde entonces, se ha sentido muy atraído por el ejemplo de San Vicente de Paúl.

Asimismo, invitó a todos los presentes a llevar una vida de santidad basados en “la oración colecta, el amor a Dios y al prójimo”. También, destacó la importancia de la medalla de la Milagrosa como “un recurso de bien y un detalle de amor de la Virgen para con nosotros”.

Por otro lado, elogió la obra realizada por la Congregación de la Misión y las Hijas de la Caridad, por haber hecho presente “la caridad de Cristo que ensalza al pobre y le devuelve su dignidad de hijo de Dios”.

La celebración contó con la participación del coro Anima Missio y una multitud de fieles pertenecientes a la Asociación Internacional de Caridades de San Vicente de Paúl. A.I.C.