El Sr. Obispo preside el funeral por las víctimas mortales del temporal

D. Demetrio Fernández tuvo palabras de consuelo para los familiares de los fallecidos en Aguilar de la Frontera el pasado lunes, por la tromba de agua que afectó a esta localidad y a la de Bujalance.

La ceremonia en memoria de las víctimas se celebró el día 18 de agosto, a las 18:40 h. en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, ante las más de 200 personas que pudieron entrar al templo para mostrar su condolencia a los familiares de los difuntos. Mientras, el resto de vecinos y personas allí congregadas para expresar su dolor y apoyo, tuvieron que esperar fuera en las plazas del Carmen y de los Naranjos. El funeral estuvo presidido por el Sr. Obispo y fue concelebrado por nueve sacerdotes.

D. Demetrio Fernández en su homilía alentó a los familiares y amigos de Juan Antonio Uceda, de 29 años y su tía, Esperanza Pérez, de 56 años, que fallecieron el pasado lunes, ante el desastre ocasionado por la intensa tormenta en la localidad cordobesa.

El Sr. Obispo animó a los asistentes a “vivir como cristianos este acontecimiento, teniendo presente que Jesús ya cargó con nuestros sufrimientos en la Cruz” y les invitó a “vivir en la esperanza de una vida nueva”. Además, quiso hacer hincapié en el papel que han tenido las hermandades tanto por su ayuda en las labores de limpieza, como por la vinculación que existía con los fallecidos, ya que éstos eran muy devotos del Cristo de la Expiración y de Jesús Caído.

Por otra parte, D. Demetrio quiso comunicar un mensaje humanitario y afirmó que “esta terrible catástrofe debe servir para fomentar la caridad entre los cristianos”. Asimismo, encomendó a todos los presentes a la Virgen del Soterraño, patrona de Aguilar de la Frontera, como hizo él mismo durante su visita el día anterior.

Se han inundado dos iglesias en el pueblo, la de Nuestra Señora del Soterraño y la del Santísimo Cristo de la Salud, según ha confirmado el párroco de Nuestra Señora del Carmen, Tomás Palomares. Él mismo ha expresado que “lo más duro ha sido la pérdida de los seres queridos”, y ha confesado que al ver la riada “sintió la impotencia de no poder cruzar al otro lado, ni de hacer nada, como el pastor que no puede llegar a sus ovejas”.

Igualmente, la tromba de agua ha producido inmensos daños en Bujalance y la muerte de Juan Luis Palacios, de 36 años, a quien sus seres queridos despidieron en el funeral celebrado ayer, en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.