El Sr. Obispo en la audiencia con el Papa

El Obispo de Córdoba tuvo la oportunidad de agradecer en la audiencia del miércoles 10 de octubre, al Santo Padre la proclamación de San Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia.

En este encuentro con el Papa, el Obispo acompañado por el Rector de la Basílica Pontificia de Montilla, José Almedina, y por el escultor cordobés Marco-Augusto Dueñas, entregaron al Pontífice una Cruz pectoral, diseñada por Ana Infante y labrada en oro por los plateros cordobeses Hnos. Soto, junto con una obra tallada del Maestro Ávila.

Nos gustaría vérsela puesta

“Nos gustaría vérsela puesta”. Con estas palabras el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, entregó al Papa una preciosa cruz pectoral. El Papa, por su parte, expresó visiblemente su admiración, al ver esta cruz con un diseño exclusivo para él. En el anverso, aparece Cristo crucificado. En el reverso, aparece en la parte superior el sello de san Juan de Ávila, seguido de la inscripción “Sepan todos que nuestro Dios es amor” (frase de san Juan de Ávila). En el crucero, va incrustada una reliquia del esternón del Santo Maestro con esmalte blanco, y más abajo una efigie de San Juan de Ávila con su firma original y la inscripción DOCTOR ECCLESIAE, 7-X-2012, rematando en la parte inferior con el escudo de la Basílica Pontificia de Montilla. El Santo Padre la ha recibido muy emocionado por este precioso regalo, obra de plateros cordobeses.

Previamente, el Obispo saludó a Benedicto XVI como Obispo de Córdoba, diciéndole que es la diócesis donde está el sepulcro del nuevo Doctor de la Iglesia, en Montilla. Y el Papa añadió, puntualizando: “Sí, y además San Juan de Ávila es sacerdote diocesano de la diócesis de Córdoba”. El obispo se entretuvo diciéndole: “Santo Padre, han venido al doctorado 100 seminaristas diocesanos, casi un centenar de curas, varios cientos de peregrinos, las autoridades de Montilla. Toda la diócesis de Córdoba le expresa su gratitud, quiere al Papa y reza por el Papa”. El Papa mostraba su agrado y respondió con una bendición para todos. “¡Le invitamos a visitar el sepulcro de San Juan de Ávila en Montilla!”, terminó diciéndole D. Demetrio.

Después, el Obispo presentó al Rector de la Basílica Pontificia, el sacerdote diocesano José Almedina Polonio, que llevaba en sus manos la cruz pectoral regalada. Y al escultor cordobés Marco-Augusto Dueñas, que entregó al Papa una obra suya de san Juan de Ávila. Al verla, el Papa indicó que la llevaran a su apartamento personal, manifestando de esta manera que quería tenerla cerca.

En palabras de D. Demetrio Fernández: "cuando veamos aparecer al Papa con esta cruz pectoral regalo de la diócesis de Córdoba, pensaremos que el Papa lleva a los cordobeses junto a su corazón y seguiremos encomendándole ante nuevo Doctor de la Iglesia universal, San Juan de Ávila".