El Sr. Obispo asiste al Consistorio Ordinario Público en Roma

El Papa Benedicto XVI nombró a 24 nuevos cardenales, entre los que se encontraba el español Arzobispo Castrense Emérito, D. José Manuel Estepa Llaurens.

Consistorio Ordinario Público en Roma1Los pasados días 20 y 21 de noviembre, el Santo Padre presidió en Roma un Consistorio Ordinario Público, en el que creó a 24 nuevos cardenales, entre ellos un español, el Arzobispo Castrense Emérito, D. José Manuel Estepa Llaurens.
Por este motivo, nuestro Obispo se trasladó a Roma para participar en este importante acontecimiento de toda la Iglesia Universal y acompañar así al nuevo purpurado español y a otros conocidos, como el Cardenal Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
En la mañana del día 20 participó en la solemne ceremonia de creación de cardenales, y al día siguiente en la Misa de la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, en la que el Santo Padre Benedicto XVI entregó a los nuevos cardenales el anillo cardenalicio. Ambas ceremonias se celebraron en la Basílica de San Pedro, y en ellas el Papa quiso dejar claro que el oficio de los nuevos cardenales tenía que estar basado en una lógica divina, y no humana, no buscando cómo prosperar o llegar más arriba “no calculando”, sino procurando siempre el abandono, la confianza en las manos de Dios y permaneciendo con Cristo en la cruz.
Por la tarde, acudió a los Palacios Apostólicos para participar en la “visita di calore”, allí pudo saludar a algunos de los nuevos cardenales, que durante un tiempo, se ponen a disposición de todo aquel que quiera saludarlos y felicitarlos.
Y por la noche, participó también en la cena que la Embajada de España cerca de la Santa Sede, ofreció al Cardenal Estepa. Aprovechando este viaje, quiso pasar mucho tiempo con los sacerdotes cordobeses que estudian en Roma, se interesó por la marcha de sus estudios y de esta etapa de su ministerio, en la que están ampliando su formación. Junto a ellos, participó en la recepción que en el Pontificio Colegio Español de Roma se ofreció al nuevo purpurado español.