El Santo Padre y la Conferencia Episcopal Española envían sus condolencias por Japón

El Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Cardenal Antonio María Rouco Varela, y el Santo Padre se han manifestado por las víctimas del terremoto de Japón.

El Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Cardenal Antonio María Rouco Varela, ha enviado una carta de condolencia al Arzobispo de Osaka y Presidente de la Conferencia Episcopal de Japón, Mons. D. Leo Jun Ikenaga, con motivo del terremoto y el posterior tsuanmi que han causado numerosas muertes en el país.
En nombre de los obispos miembros de la CEE, el Cardenal Rouco le transmite su profunda condolencia y solidaridad en la oración ante el Señor. “Pedimos el pronto restablecimiento de los heridos –puede leerse en el texto -, el descanso eterno para los difuntos, y el consuelo para quienes han perdido familiares y amigos, así como sus bienes materiales. Que el misterio de Cristo, muerto y resucitado, les ilumine la oscuridad de este difícil momento”.
Por su parte, el Santo Padre, a través del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, ha enviado un telegrama de pésame al arzobispo Leo Jun Ikenaga, de Osaka, Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Japón.
Benedicto XVI, profundamente entristecido por los inesperados y trágicos efectos del gigantesco terremoto y el posterior tsunami que han golpeado la costa nordeste de Japón, asegura a todos los afectados su cercanía en este tiempo difícil. Reza por los fallecidos e invoca para sus familias y amigos en luto las bendiciones divinas de fortaleza y consuelo. El Santo Padre expresa también su solidaridad a todos los que se prodigan en las operaciones de rescate y aportan socorro y ayuda a las víctimas de la catástrofe.