El pastor de la Diócesis visita la misión de Picota

Durante toda una semana don Demetrio Fernández, acompañado por los canónigos, Manuel Pérez Moya, Manuel María Hinojosa y Francisco Jesús Orozco, han estado conviviendo con los misioneros.

2016-03-09 22.54.30

Durante toda esta semana del 7 al 13 de marzo, el Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández; junto con los canónigos de la Santa Iglesia Catedral, Manuel Pérez Moya, Manuel María Hinojosa y Francisco Jesús Orozco, están visitando la misión diocesana de Picota, en Perú.

En estos días han podido conocer cómo es la situación en la que viven allí los fieles, de la mano de los sacerdotes misioneros de Córdoba, Francisco José Delgado y Leopoldo Rivero.

Llegaron a Tarapoto, Perú, el día 7 de marzo y desde allí, se trasladaron hasta Picota para celebrar la Eucaristía en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y a continuación, se reunieron con los equipistas “Juan XXIII”.

Al día siguiente, el Obispo acompañado de los canónigos, los párrocos del lugar y los sacerdotes cordobeses, visitaron el poblado de Shamboyacu para celebrar el Encuentro de Animadores de la zona, a los que el Obispo dirigió una charla sobre la misericordia, y presidió la santa misa. También inauguró la Casa de Acogida de las Niñas que atienden las Obreras del Corazón de Jesús, construida bajo el padrinazgo del Cabildo de Córdoba y mantenida por Cáritas Diocesana de Córdoba. A la vuelta del viaje realizaron una parada en el pueblecito de Leoncio Prado, donde vive una familia de misioneros norteamericanos.

En la tercera jornada, el 9 de marzo, visitaron la parroquia de Picota: la biblioteca, el comedor social, el centro pastoral, y a las hermanas Salesianas del Sagrado Corazón. Posteriormente, llegaron a los pueblos de Nuevo Morropón y Nuevo Chimbote, donde las familias misioneras están construyendo una capilla y celebraron la Eucaristía en Nuevo Egipto.

En el ecuador del viaje, el día 10, visitaron las parroquias de Tres Unidos y su entorno, atravesando el río Guayaga. Aquí se instaló por primera vez, el Santísimo Sacramento, en una Eucaristía muy concurrida por un grupo de jóvenes norteamericanos médicos de familias misioneras. Esa misma tarde también se reunieron con el Consejo parroquial de pastoral en Picota.

Ya el día 11, se desplazaron hasta Moyobamba, capital de la Prelatura, donde almorzaron con el obispo prelado Mons. Rafael Escudero y demás sacerdotes, y visitaron a las religiosas contemplativas Oblatas de Cristo Sacerdote. Posteriormente, en el Seminario diocesano celebraron la santa misa con los seminaristas, y los formadores.

El penúltimo día, regresaron a Lima donde se hospedaron en la Casa de Espiritualidad “San Francisco Solano”, en San Francisco de Lima. Allí tuvieron la oportunidad de celebrar la santa misa en la capilla y de visitar las dependencias donde vivió y murió el santo montillano.

Finalmente, el día 13, mantuvieron encuentros en: San Francisco con los franciscanos, San Pedro con los jesuitas, y en Santo Domingo con los dominicos. En esta tierra se encuentran el sepulcro de Santa Rosa de Lima, patrona del Perú, y de San Martín de Porres. Como broche final a este viaje, el Obispo concelebró la eucaristía en la Catedral de Lima.