El Oficio más bonito del mundo: la educación

El profesor Franco Nembrini imparte una conferencia en el Centro de Magisterio.

El Centro de Magisterio ‘Sagrado Corazón’, adscrito a la Universidad de Córdoba, ha acogido el día 20 de marzo, en su programa de actos académicos la conferencia del profesor Franco Nembrini, titulada “El arte de educar. Yo he visto educar”.

El numeroso público, compuesto principalmente por alumnos del centro y profesores, ha llenado el auditorio en el que el profesor italiano Franco Nembrini ha expuesto algunas de las claves fundamentales a desarrollar en la tarea educativa, refiriéndose tanto a padres como a docentes.

Nembrini ha destacado que la educación es precisamente aquello que “nos distingue de los animales” y que trabajar en ella es “el oficio más bonito del mundo”. El pedagogo ha hecho constantes alusiones a sus experiencias personales e incluso ha puesto ejemplos basados en anécdotas ocurridas con sus hijos y alumnos. Su amplia trayectoria en el mundo de la enseñanza le ha hecho aprender que “nunca debemos intentas traspasar nuestras ideas a la cabeza de un niño, ya que ésta está ya llena de sus propias opiniones”.

En este sentido, el director adjunto del centro, Jesús Poyato Varo, indica que “la educación es una cuestión de adultos, el ofrecimiento de la propia vida a la vida del otro. El ofrecimiento de una propuesta de vida existencial, significativa y convincente que tiene sus raíces en la experiencia alegre y cierta de un testigo. Tu problema debe ser educarte a ti mismo y ya está. Educación es otro nombre para designar misericordia, gratuidad”.

Respecto al amor, Nembrini ha hecho hincapié en que “el problema de esta generación es que no ha sido nunca perdonada”, por lo que los niños y jóvenes “tienen la percepción de que no valen y que no son amados porque no se lo merecen”. Asegura, asimismo, que “debemos educar a nuestros hijos en el dolor y la fatiga”, evitando mentirles en cuestiones básicas que a la larga podrían provocar daños irreparables.

El pedagogo italiano, asesor de la Conferencia Episcopal italiana y del Ministerio de Educación de dicho país, terminó su conferencia incidiendo en el modo en el que debe ser educado un católico: “sin miedo y creando seguridad”, algo que se debe transmitir de padres a hijos y en la propia escuela.