El Obispo pregona la Semana Santa de Montilla

La Basílica Pontificia de Montilla volvió a ser ayer el escenario en el que se congregaron representantes de las distintas hermandades de la localidad, así como autoridades y fieles, para asistir al pregón de Semana Santa a cargo de don Demetrio Fernández.

El Obispo pregona la Semana Santa montillana

A las 13.00 horas, daba comienzo en la Basílica avilista, abarrotada de asistentes, el pregón de Semana Santa. Tras las palabras de bienvenida del rector de la misma, José Almedina, tuvo lugar un concierto de música sacra a cargo de la Coral montillana de antiguos alumnos salesianos.

A continuación, subió al atril el Alcalde de Montilla, Federico Cabello de Alba, encargado de leer una carta del Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, quien no pudo asistir a la cita por encontrarse en Roma presenciando los primeros actos del Papa Francisco. En el texto remitió su intención de desplazarse hasta la localidad en cuanto le sea posible para orar ante los restos del Maestro Ávila, al tiempo que repasó la biografía y el ministerio del Obispo.

Seguidamente, tomó la palabra don Demetrio Fernández quién señaló en primer lugar el motivo por el que había aceptado ser pregonero de la Semana Santa de Montilla: "He aceptado esta invitación porque se trata de un acto especial, y quiero agradecer al mundo cofrade la generosidad con la que ha acogido este año jubilar y hacerle un homenaje a Montilla, la ciudad que acogió a san Juan de Ávila los últimos veinte años de su vida". De esta manera comenzó el pregón que versó sobre el culto a las imágenes y la victoria de la piedad popular. Al respecto, recordó que en el cristianismo se permiten hacer culto a las imágenes "porque Dios ha tomado rostro humano, se ha hecho visible en su Hijo y nos ha revelado que este Hijo es imagen del Padre". Pero, en este sentido, aclaró que la belleza artística "no puede ser el único objetivo de las imágenes que representan la Pasión y Muerte de Cristo, porque de serlo así, sería caer en la idolatría". Además, señaló que el punto de inflexión fue el Concilio II de Nicea, donde se consagró de forma definitiva "el uso legítimo de las imágenes, después de las luchas iconoclastas gestadas en ambientes gnósticos y docetas e intensificadas por el influjo islámico".

Finalmente, el Obispo hizo un recorrido por la historia y el patrimonio artístico y cultural de las Hermandades montillanas, para concluir señalando unas palabras del nuevo Doctor de la Iglesia Universal, san Juan de Ávila.

Al término del acto, don Demetrio Fernández recibió de manos del presidente de la Agrupación de Cofradías, Antonio Luis Jiménez, la insignia de oro de la entidad que aglutina a las hermandades de Pasión de la localidad.