El Obispo de Córdoba felicita al Santo Padre en el 60 aniversario de su ordenación sacerdotal

Mons. Demetrio Fernández envió ayer una carta a Su Santidad, Benedicto XVI en la que lo felicitaba y daba gracias a Dios por los 60 años de sacerdocio ministerial.

A Su Santidad el Papa Benedicto XVI

Queridísimo Santo Padre:

Con inmenso gozo damos gracias a Dios por el don del sacerdocio ministerial que Dios le concedió hace hoy 60 años. Aquel momento fue el comienzo de una estrecha colaboración con Cristo Sacerdote y Víctima para ser cooperador de la verdad que redime al mundo. La Iglesia universal se beneficia de aquel momento que se ha prolongado en el tiempo hasta el ministerio de Sucesor de Pedro con el que hoy sirve a la Santa Iglesia.

En nombre de la diócesis de Córdoba, que Vuestra Santidad me ha confiado, y en el mío propio quiero expresarle los más profundos sentimientos de estima, de adhesión a su persona y a su ministerio petrino y de oración al Señor por sus intenciones, por la santificación de los sacerdotes y por las nuevas vocaciones al sacerdocio ministerial.

Desde esta querida diócesis de Córdoba ha sido secundada la iniciativa propuesta por la Congregación para el Clero de ofrecer 60 horas de adoración por el Santo Padre y por sus intenciones, particularmente por la santificación de los sacerdotes. Monasterios de clausura, comunidades de vida apostólica, parroquias, grupos de apostolado seglar, enfermos, Seminarios diocesanos, sacerdotes, y hasta la capilla doméstica donde el obispo reza a diario han ofrecido esta corona espiritual de oraciones y sacrificios para sostener el ministerio que el Señor ha puesto sobre sus hombros.

Al celebrar en este día de San Pedro y San Pablo el día del Papa, renovamos con gozo espiritual nuestra más firme adhesión a la Roca sobre la que Cristo ha fundado su Iglesia y queremos seguir sus orientaciones doctrinales y disciplinares para vivir en la plena comunión con el Señor y con su Santa Iglesia, que llene nuestro corazón con la alegría que viene de Dios.

Reciba, beatísimo Padre, nuestra más cordial felicitación, mientras imploramos de su benevolencia la bendición apostólica, devotísimo en el Señor:

+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba-España