El Obispo celebra el rito de admisión en la Catedral

Cuatro catecúmenos participaron en este rito el primer domingo  de Cuaresma en la Santa Iglesia Catedral

El obispo de Córdoba presidió este domingo, 21 de febrero, primer domingo de Cuaresma, el rito de admisión de cuatro catecúmenos que tras un largo periodo de tiempo, se están preparando para recibir los sacramentos de Iniciación Cristiana en la Vigilia Pascual.

La celebración, denominada también como rito «de la elección» o «de la inscripción del nombre» para los catecúmenos, tuvo lugar en la Santa Iglesia Catedral, y comenzó con la acogida en la Puerta de las Palmas de los catecúmenos y sus padrinos por parte del Obispo.

Una vez en el interior del templo, el Obispo explicó a todos el misterio divino contenido en la llamada de la Iglesia y en su celebración litúrgica.

Monseñor Demetrio Fernández recordó en su homilía el significado de este rito que comenzó en la “puerta de la Iglesia” como símbolo de acogida, “porque el Bautismo es la puerta de los sacramentos, el sacramento por el que entramos en la Iglesia”.

“Habéis encontrado el valor de Jesucristo, su Iglesia, sus Mandamientos y su Evangelio. Dais un paso más para ser recibidos por la Iglesia en este día y para ser incorporados en la comunidad cristiana”, indicó el prelado.

En este primer domingo de Cuaresma, Domingo de las Tentaciones de Jesús, el pastor de la Diócesis instó a los fieles a que no tengamos miedo a la tentación, a las dificultades, “porque muchas de ellas vienen para nuestro desarrollo y para aprender cómo vencer al demonio”. Al hilo de esto, explicó que en el rito de admisión, los catecúmenos reciben la unción con el óleo para fortalecerlos en la lucha contra el demonio y todos los males que la vida pueda traer.

Asimismo, el Obispo pidió a los catecúmenos permanecer siempre “a la escucha del Señor”, intensificando la oración y siguiendo las pautas de nuestro Señor como tiene que hacer un cristiano. “La vida cristiana es seguir la pauta de Cristo, nuestro Señor y redentor”, aclamó el Obispo al tiempo que dio la bienvenida a estos nuevos miembros de la Iglesia.