El ministerio de la caridad en la Iglesia

Con este título, el Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, Mons. Juan José Omeya, presentó ayer la conferencia enmarcada en los actos organizados por Cáritas Diocesana con motivo de la celebración del Corpus Christi, en el Palacio Episcopal.

El Delegado Diocesano de Cáritas, Manuel Mª Hinojosa, junto a la directora, Mª Dolores Vallecillo, fueron los encargados de presentar el acto y dar la bienvenida al ponente.
En su intervención, Mons. Juan José Omeya agradeció la labor que Cáritas realiza, explicando que ya es reconocida públicamente por todos los medios de comunicación, tanto en Córdoba como en el resto de ciudades. Asimismo, felicitó a todos los trabajadores que dedican su tiempo a estar con los pobres. Tras esto, comenzó la ponencia planteando la siguiente pregunta: ¿De dónde arranca la acción de entrega y de ayuda a los demás de Cáritas? Al hilo de esto, respondió que "los cristianos estamos para evangelizar y mostrar el rostro de Dios desde el amor". "Evangelizar a un hombre es decirle y hacerlo sentir que también es amado en el reino de Dios", afirmó. El prelado aseguró que "la acción social tiene que nacer del amor, un amor respetuoso que nace del corazón de Dios" y que "Cáritas es la expresión del amor organizada de una comunidad cristiana".
Mons. Juan José Omeya expuso tres ideas claves para explicar que Cáritas no es una institución, ni una ONG, sino que es más que una ayuda alimentaria. "Es la misma Iglesia en el ejercicio del amor", dijo.
La primera idea se centró en Cristo, haciendo referencia al lavatorio de los pies, con lo que explicó que en un gesto sencillo y humilde se descubre la ternura y el amor por el ser humano, asegurando que la conversión se hace cuando se descubre el amor, por eso Cáritas no debe perder nunca ese punto de vista. Asimismo, destacó que "Jesús ejerce la diaconía de la salvación a través de la caridad" y que "las organizaciones como Manos Unidas y Cáritas, participan en la acción evangelizadora de la Iglesia organizada en tres grandes acciones: Oración, catequesis y caridad".
En segundo lugar, resaltó que la Iglesia está para servir y que detrás del gesto de ayuda, tiene que haber un corazón que ama. "La Iglesia es servidora del Señor, por ello toda la comunidad cristiana tiene que ser servidora", comentó.
Por último, señaló que tanto los sacerdotes, como todas aquellas personas que trabajan en Cáritas o comprometidas con la Iglesia, no pueden prescindir de esta institución. Además, manifestó que hay que estimular a todos los cristianos para que continúen la acción caritativa y social, que va unida como un todo en la Iglesia católica a la formación catequética y en la fe.
El prelado apuntó que los pobres necesitan la caridad de la Iglesia y viceversa, y remarcó que en estos tiempos de crisis, hay nuevos pobres que necesitan de la ayuda de Cáritas no sólo para comer, sino también para sentirse queridos. Concluyó pidiendo a toda la comunidad cristiana de Córdoba que esté muy atenta a las necesidades que existen actualmente para hacerse más samaritana.