El Hno. Pedro Manuel ya tiene una calle en Quinindé, Ecuador

La ciudad ha querido rendirle homenaje a este misionero que falleció de manera heroica en las playas de Atacanes

Como ya hicieron en su tierra natal, Chiclana de la Frontera, con una escultura del misionero español Pedro Manuel Salado, el pueblo de Quinindé (Ecuador) ha querido recordarlo para siempre otorgándole una calle con su nombre, en reconocimiento a su labor y a su muerte heroica tras salvarle la vida a siete niños que iban a morir ahogados en las playas de Atacanes.

El Hermano Pedro Manuel nació en Cádiz el 1 de enero de 1968, ingresó en la Comunidad Religiosa Hogar de Nazaret en Córdoba, en el año 1988. Fue destinado a la misión que esta Obra tiene en Quinindé en el año 1998, donde se dedicó a la atención de los menores más desprotegidos de la sociedad en la casa de acogida que se encuentra en la barriada Nuevos Horizontes. En el año 2001 pasó a dirigir la Escuela Santa María de Nazaret, que con el tiempo y el crecimiento de la misma pasaría a llamarse unidad Educativa Sagrada Familia.

El 5 de febrero de 2012, estando en la playa de Atacames al cuidado de un grupo de niños y niñas del Hogar de Nazaret, le advirtieron que siete de los niños que estaban jugando en la orilla habían sido arrastrados por el mar en un fenómeno inesperado y repentino. Pedro Manuel, sin dudarlo dos veces, se lanzó al agua para salvarlos a todos. Fue una tarea ardua en la que recibió ayuda de un surfista que le socorrió en la tarea de acercar a los niños a la orilla. Tras alcanzar a los dos últimos menores en peligro, los que estaban más alejados, y ponerlos en la tabla que le acercaba el surfista, el hermano Pedro Manuel se ahogó. Por este acto heroico ya ha recibido, a título póstumo, varios homenajes y ahora, ha sido en su tierra de misión, donde ha recibido una calle con su nombre.

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