El camino más especial hacia la Blanca Paloma

La devoción rociera va más allá y abre los corazones de todos los devotos de la Santísima Virgen con un Rocío de luz y esperanza

El comienzo de la peregrinación hacia la aldea almonteña es uno de los días marcados en rojo en el calendario de las hermandades rocieras. Es el culmen de todo un año de espera y preparativos para poder salir al encuentro de la Virgen del Rocío y vivir con Ella la fiesta de Pentecostés, algo que ha impedido la crisis del coronavirus, que les ha obligado a todos los devotos de la Santísima Virgen a vivir su fe y devoción de una manera distinta y convertirlo en un “Rocío de Luz”. Así lo ha definido la hermandad matriz, quien ha invitado a las hermandades a vivir un Rocío distinto, con resignación por no poder realizar el camino y todos sus momentos de convivencia, pero con las características esenciales como son la fe, devoción y hermandad.

Aunque cada Rocío es distinto, este año hubiera sido aún más especial, pues la Patrona de Almonte se encuentra en la parroquia de la Asunción desde hace nueve meses, cerca de todos los almonteños, y ya tendría que haber partido hacia su santuario. No ha sido así. La situación actual no ha permitido esa procesión y a pesar de que las puertas del templo no se han podido abrir para ver a la Reina de las Marismas frente a frente, sí se han abierto los corazones de todos los rocieros que vivirán este año un Rocío muy especial.

Colgaduras en los balcones con la imagen de la Virgen del Rocío, celebraciones eucarísticas o imágenes de los simpecados expuestos en su templo para la devoción de los fieles, son el reflejo de un sentimiento que no sólo queda en Almonte y El Rocío, sino que traspasa fronteras y llena numerosos rincones de muestras evidentes de amor y fe por la Virgen. Así lo ha celebrado la primera en iniciar su camino hacia la Aldea, la hermandad de Córdoba. Pese a que este año no tendrán sus días de andadura, han preparado un “camino” diferente gracias al audiovisual “Tu Luz es mi Camino” proyectado el día 20 de mayo en el que participaron hermanos mayores de las distintas cofradías ofreciendo un cirio para el camino. A la iniciativa se sumó la retransmisión de un mensaje del Obispo, monseñor Demetrio Fernández, y la celebración de la santa misa conmemorativa de la salida de romeros en la Real Iglesia de San Pablo. Y para acercar más a los fieles en las vivencias del camino, del 22 al 29, se retransmite el audiovisual “Te Cuento Mi Camino” junto al rezo del Ángelus y la reflexión del capellán de camino, Tomás Pajuelo, para concluir esta “peregrinación virtual” con la proyección del 30 al 1 de julio del vídeo “Te Cuento mi Romería”. Testimonios para vivir intensamente un Rocío único, como será también el de la hermandad de Puente Genil que tras celebrar sus cultos anuales, ha llevado a cabo un Triduo extraordinario pidiendo “la clemencia y el auxilio de nuestra Madre, la Virgen del Rocío, por los enfermos y difuntos”. “La llegada de Pentecostés la viviremos con mucha alegría como cristianos que somos, pero con añoranza como rocieros, puesto que si no hubiera este confinamiento, este año hubiéramos vivido una peregrinación cargada de agradecimiento a la Virgen”, explica el presidente de la hermandad, Juan José Medina.

Y es que más allá de fiesta y de convivencia El Rocío es fe y para mantenerla no es necesario ni camino, ni aldea, ni procesiones, como bien revelan los distintos testimonios, fotos y recuerdos que pueden verse en las redes sociales de numerosas hermandades, donde se muestran vivencias, imágenes y recuerdos que contribuyen a vivir este Pentecostés diferente. Recuerda la hermandad de Lucena cómo sería su camino si no estuviéramos confinados, un camino “muy especial” como lo es cada año, cargado de sentimientos y devoción rociera. No obstante, la hermandad lucentina celebrará la habitual misa de Romeros este sábado, 23 de mayo, en la que se presentará el cartel para el presente año. En los días posteriores, hasta el 27, se va a celebrar una serie de misas que vienen a emular las que se celebran cada noche durante el camino en las pernoctas de la Hermandad. Debido a que el aforo permitido no podrá sobrepasar el 30%, los actos se podrán seguir en directo a través del Facebook de la Hermandad, quien invita a sus hermanos y devotos a vivir un Rocío interior desde la fe.

Junto a esta iniciativa, la hermandad de Priego también ha preparado un programa para los días previos al Rocío y aunque viven con tristeza estos días al no poder realizar la peregrinación que tanto esperaban, el hermano mayor, Julio Forcada, recuerda que lo principal es que acabe este virus y que la Virgen nos de salud. “Nos hemos tenido que reinventar y hacer nuestro Triduo, campañas con los más necesitados y rezar en comunión con todos los hermanos, gracias al apoyo del consiliario y de los miembros de la parroquia, ahora solo tenemos que pedir salud y esperanza para volver a manifestar nuestra fe con libertad”, asegura.

Montoro, por su parte, en estos días en los que se acerca la romería, ha decidido realizar varios proyectos. Por un lado, ha celebrado la tradicional misa de romeros y la misa de acción de gracias el día 13 de mayo, a la Virgen de Fátima, ya que este día se erigió canónicamente la hermandad por el Obispo hace cuatro años. Además, este año, el Simpecado preside el altar de la Virgen de Fátima de la parroquia del Carmen. Pero no sólo han participado en actividades cultuales, sino también de formación y caritativas, ya que en estos días están publicando vídeos catequéticos por diferentes sacerdotes y están celebrando el “camino virtual”, donde a través de una donación, la hermandad entrega un dorsal a cada peregrino para colaborar a su vez con Cáritas parroquial.

También Cabra vivirá un Rocío especial, con “resignación e impotencia”, como describe el presidente José Egea, pero más unidos que nunca. “El camino sería una renovación de nuestro compromiso con la fe y nuestro alimento del alma para otro año más”, asegura Egea quien pide la intercesión de la Virgen para que esta pandemia acabe lo antes posible.

En definitiva, este 2020 brinda la posibilidad de vivir, sentir y descubrir un Rocío distinto, diferente, un Rocío que evidencia el compromiso de fe con la Blanca Paloma, con el que se quiere irradiar luz y esperanza en las circunstancias actuales.