El Cabildo Catedral muestra su adhesión a la candidatura de Medina Azahara

El Cabildo Catedral de Córdoba ha reiterado su apoyo y adhesión a la candidatura para la obtención de la Declaración como Patrimonio de la Humanidad del Conjunto Arqueológico Medina Azahara. A dicha iniciativa se ha sumado igualmente la Diócesis de Córdoba a través de su obispo, Demetrio Fernández.

Dicho apoyo se hizo efectivo en un sencillo acto en el que el Deán-Presidente del Cabildo, Manuel Pérez Moya, mostró su adhesión al Delegado Territorial de Cultura, Turismo y Deporte, Francisco Alcalde, al tiempo que le transmitió su felicitación a todas las personas e instituciones que con su trabajo, esfuerzo y profesionalidad han promovido esta iniciativa. Del mismo modo, le animó a continuar trabajando hasta la obtención definitiva de tan ansiada declaración.

Igualmente, el Deán-Presidente mostró su ofrecimiento tanto personal como institucional para colaborar con la administración pública hasta lograr la Declaración como Patrimonio de la Humanidad.

Por su parte, el Delegado de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, celebra y agradece que le Iglesia Católica de Córdoba, representada por su Obispo y el presidente del Cabildo Catedral, apoye la candidatura de Medina Azahara para ser declarada Patrimonio de la Humanidad.

La ciudad palatina, continúa el Sr. Delegado, supone un hito trascendental para la historia de Córdoba durante la Edad Media, y en particular durante el siglo X. Representa una fuente inagotable para incrementar nuestro conocimiento sobre la historia, la arquitectura, la arqueología, el arte y la ciencia del Califato Omeya de al-Andalus, así como la decisiva influencia que la cultura andalusí aportó al Mediterráneo y el norte de Europa.

En la tarea común de que el legado de Medina Azahara alcance la cualificación de Patrimonio de la Humanidad, cabemos todos remando en la misma dirección, para que la humanidad la considere como suya, y como tal la trate y la proteja.

Para ese reconocimiento llevamos años trabajando desde la Junta de Andalucía, para que Medina Azahara, ahora desde el tercer milenio, continúe siendo faro de cultura, luz del mundo, la ciudad que brilla. De este modo, aportará el necesario diálogo intercultural y será punto de encuentro, de convivencia, de tolerancia y de paz.