Dios nunca justifica la violencia

Saludo del Sr. Obispo a los musulmanes en el término del Ramadán 2010.

Queridos amigos musulmanes:

Haciéndome eco del mensaje que la Iglesia Católica os ha dirigido por medio del Pontificio Consejo para el Diálogo interreligioso, yo también quiero dirigirme a vosotros para expresaros a todos mis mejores deseos de bien y de paz, en estos días en que concluís una de las prácticas más significativas de la religión musulmana: el ayuno durante el Ramadán. Id mubarak.

En la reunión para el diálogo interreligioso de este año (El Cairo, febrero de 2010), se ha señalado que cristianos y musulmanes han de caminar “juntos para vencer la violencia entre fieles de confesiones diversas”. La religión no puede justificar nunca la violencia, y, por desgracia, la violencia por motivos religiosos está todavía presente en muchos lugares de la tierra.

Así mismo, consideramos que la invitación a la quema del Corán (Koran Burning Day) a la que algunos líderes religiosos han convocado para recordar los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, es una grave afrenta a la religión musulmana que considera el Corán como libro sagrado. “No se puede poner remedio a aquellos actos de violencia deplorables contraponiendo un gesto de grave ultraje al libro considerado sagrado por una comunidad religiosa. Todas las religiones, con sus respectivos libros sagrados, lugares de culto y símbolos tienen derecho al respeto y a la protección: se trata del respeto debido a la dignidad de las personas que adhieren a ellas y a sus decisiones libres en materia religiosa”, recuerda el Pontificio Consejo para el Diálogo Interrreligioso, desde el Vaticano.

El Papa Benedicto XVI ha dicho que "la intolerancia y la violencia no pueden justificarse nunca como respuesta a las ofensas porque no son compatibles con los principios sagrados de la religión" (Discurso al nuevo Embajador de Marruecos, 20.02.2006)".

El Obispo de Córdoba quiere colaborar en ese respeto mutuo y fomentarlo, pidiendo a Dios Omnipotente que la paz sea posible cuanto antes en todos los lugares de la tierra y nunca sea perturbada por motivos religiosos.
Córdoba, 11 de septiembre de 2010
+ Demetrio Fernández, obispo de Córdoba