“Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres”

El Obispo ha dado gracias a Dios por estos 10 años de servicio de la Diócesis a la prelatura de Moyobamba durante la misa dominical

La misa que cada domingo preside el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en el templo principal de la Diócesis, ha tenido este domingo un carácter especial, ya que a la misma han acudido los sacerdotes que a lo largo de estos diez años han estado en la misión que la diócesis de Córdoba tiene en Picota, Perú.

Precisamente en el presente mes de octubre, se conmemora el décimo aniversario desde que la Diócesis comenzara su labor misionera en Moyobamba, por ello monseñor Demetrio Fernández ha querido recordar los años que han pasado distintos sacerdotes de Córdoba en Picota y los frutos que ha dado esta misión como prolongación de la diócesis de Córdoba. “Cuántos momentos habéis vivido en Picota, queridos sacerdotes, cuántas veces os habéis visto sin recursos, sin fuerzas, sin aliento en el corazón y habéis invocado a Dios y ha venido en vuestra ayuda. Tomando estos diez años en consideración, podemos decir que Dios ha estado grande con nosotros y estamos alegres”, ha aclamado el Obispo quien a su vez, ha querido agradecer el bien que ha hecho Dios a través del ministerio de cada uno de estos presbíteros. Y es que, como ha resaltado el prelado, han sido muchas las personas que han conocido a Dios por medio del ministerio de los sacerdotes cordobeses y de las personas que han visitado estas tierras de misión: seminaristas, fieles laicos, médicos, misioneros… Asimismo, ha realizado una mención especial al Cabildo Catedralicio por la ayuda que ha prestado asumiendo como propia varias obras y tareas realizadas.

Dirigiéndose a los sacerdotes que han vivido en Picota, les ha manifestado su alegría y agradecimiento: “Sacerdotes, quedará el recuerdo feliz de haber dado parte de vuestra vida allí, ha valido la pena”. Un agradecimiento que también ha realizado el obispo prelado de Moyobamba, Mons. Rafael Escudero, quien ha enviado una carta al Obispo para agradecer cuánto bien ha hecho Córdoba en la misión. La misiva fue leída en la celebración por uno de los primeros sacerdotes que partió a Picota, Juan Ropero.

En otro orden de cosas, el Obispo ha recordado a los “sin techo” en este día en los que la Iglesia y Cáritas tiene muy presente a todas esas personas que no cuentan con un hogar en el que vivir. “Hay gente que no tiene techo y vivir sin techo, como asegura Cáritas, mata; por ello, abramos nuestro corazón y démonos cuenta qué bonito es tener casa y qué triste es no tenerla”, ha indicado. Al hilo de esto, ha invitado a los fieles a acudir a Dios, porque “Dios es nuestra seguridad y nuestro refugio, qué inmensa fortuna es tener a Dios, acudamos a Él en momentos de debilidad y prosperidad”.

La celebración ha culminado con una bendición especial a los voluntarios que trabajan en el Proyecto Ángel a través de la Delegación de Familia y Vida acompañando a mujeres con un embarazo imprevisto o en dificultad.