“Dios es nuestra vitamina y cuando un joven la tiene, puede con todo”

Entrevista a José Antonio Jiménez Cabello, párroco de Nuestra Señora de a Asunción y Ángeles de Cabra

P. ¿Qué te llevó al sacerdocio?

R. Aunque entré con 12 años al seminario menor y con esa edad no se tiene muy clara la vocación, siempre he pensado que lo mejor era ser feliz. He acertado dejándome seducir por el Señor.

 

P. Y, ¿cómo conociste a Jesucristo?

R. En mi casa, mi abuela y mis padres siempre me hablaron de Jesucristo y su Iglesia. Creo que tuve un camino muy fácil de recorrer. La ayuda de mi párroco y del seminario me ayudaron muchísimo a conocer más y mejor al Señor.

 

P. ¿Cómo describirías tu vida sacerdotal?

R. Con poco tiempo libre, es cierto que uno en cada parroquia hace lo que puede, pero si me respeta la salud, yo no paro. Visitar enfermos, la catequesis, los sacramentos, y alternar con los feligreses da para mucho.

 

P. ¿Cuáles han sido los retos más simbólicos que has enfrentado como sacerdote?

R. Quizás hacer que la gente sencilla dé el paso de la piedad popular a una vida cristiana en serio, vamos que no sólo vayan a la Iglesia en las grandes fiestas. Es algo complicado, pero con tiempo se consigue y da mucha satisfacción.

 

P. ¿Qué experiencias como sacerdote te han dejado más impactado?

R. Tocar la pobreza, verme que tengo de todo y comprobar como hay muchísimas personas que no tienen nada, y que con muy poquito son felices. Es el verdadero reflejo en el que como sacerdote tengo que verme, ahí está Jesucristo.

 

P. ¿Cuál consideras que es la tarea más difícil para un sacerdote?

R. Quedar bien con todos, hay que tomar decisiones que no gusta a todo el mundo, también hay personas que no aceptan la moral de la Iglesia. La verdad padece, pero no perece.

 

P. ¿Y la más fácil?

R. Estar con la gente de la parroquia. No ser un sacerdote solitario. Don Gaspar siempre nos decía que teníamos que ser como la hoja de laurel, estar en todos los guisos, pero ser el primero en irse.

 

P. Como profesor de jóvenes, ¿qué anhelos o inquietudes ves que tienen?

R. Necesitan de Dios, todos los necesitamos, pero por su juventud no se dan cuenta. Es como la vitamina, crees que tienes siempre, pero a veces te das cuenta que la necesitas. Dios es nuestra vitamina, y cuando un joven la tiene, puede con todo.

 

P. Al frente de tu nueva parroquia, ¿cómo te sientes? ¿Qué has podido palpar en este tiempo?

R. Muy feliz. Creo que Dios nos pone siempre en el sitio idóneo, y aunque yo al principio no lo veía muy claro, creo que estoy en el mejor lugar para ser feliz. La Virgen de la Sierra mueve muy bien los hilos.

 

De manera breve, responde a las siguientes preguntas sobre tu perfil personal

Nombre completo: José Antonio Jiménez Cabello

Edad: 33, como el Señor

Lugar de nacimiento: Benamejí

Un recuerdo de tu niñez: la grieta

Define tus años en el seminario: pasé de ser un niño a un hombre

Tu comida favorita: la paella de mi madre

Tus aficiones y gustos: es fácil, el fútbol

Tu mejor amigo: El Poli (Manuel Maestre)

Tu cura: Don Paulino

Un deseo: ser santo

Rezas por…:  mi parroquia, mi familia y mis amigos.