A. Evans, Delegado de Misiones, tras el Día de Hispanoamérica

Día de Hispanoamérica 2013El lema abarca tres dimensiones que son esenciales a la hora de realizar la Jornada:

- “América… Juan Pablo II quiso que en el Sínodo de Obispos para este continente que no hubiera distinción entre Norte y Sur. Es todo el continente donde se está realizando la evangelización y el primer anuncio. Las Iglesias locales americanas están llamadas a promover esta cooperación entre ellas.

- … puerta abierta… Evoca la carta de Benedicto XVI con motivo del Año de la fe Porta fidei. Es puerta de entrada, porque sigue siendo urgente la cooperación con muchas de estas Iglesias locales, sobre todo en las grandes urbes y en los territorios más des-protegidos y abandonados. Pero también lo es de salida por la necesidad que tienen las Iglesias locales de cooperar con otras Iglesias, dando desde su pequeñez y pobreza.

- … a la misión”. Es cierto que muchas de estas comunidades cristianas están sufi-cientemente consolidadas y necesitan una adecuada atención pastoral. Pero en la mayoría de los casos sigue siendo urgente una acción misionera que atienda el primer anuncio de la fe. Los Congresos Americanos Misioneros (este año se celebrará el 9º) así lo testifican.

Es una oportunidad que nos brinda la Iglesia, en este Año de la fe, para abrir las puertas de nuestro corazón a la fe y a la llamada misionera; y para estrechar los lazos cultu-rales, sociales, históricos y religiosos con nuestros hermanos de América.

Como todos los años, os recuerdo a los misioneros que actualmente están en Hispa-noamérica, son un total de 134, distribuidos en los siguientes países: Argentina (9), Bolivia (10), Brasil (3), Chile (6), Colombia (19), Cuba (1), Ecuador (13), Guatemala (4), Haití (2), Honduras (1), Méjico (10), Nicaragua (2), Paraguay (6), Perú (22), Puerto Rico (4), Repú-blica Dominicana (7), Uruguay (2) y Venezuela (13).

Ésta es la Jornada en la que un tanto por ciento puede ser canalizado como ayuda a la Misión Diocesana en Picota (Moyobamba, Perú), éste es el cauce más adecuado para tener muy presentes a D. Juan Ropero y a D. Leopoldo Rivero, para sostenerlos con nuestra ora-ción y aportación económica.

 

A. Evans

 

.