Despedida insólita a la Virgen de Guía en Alcaracejos

La patrona de la localidad abandonaba la parroquia de San Andrés Apóstol el Domingo de Resurrección de manera privada

La Virgen de Guía recibe culto compartido entre cinco pueblos, Fuente la Lancha, Hinojosa del Duque, Dos Torres, Villanueva del Duque y Alcaracejos, siendo patrona de estos dos últimos. Una concordia entre los pueblos regula los traslados de la Virgen, a lo largo de la historia ha habido cuatro acuerdos que han establecido las actuales normas, en 1654, 1882, 1955 y 1983. Desde la primera concordia, en 1654, se estableció que Alcaracejos recogería a la Virgen de su santuario cada 24 de febrero, llevándola de regreso el Domingo de Resurrección.

Como ha explicado David Arellano, párroco de San Andrés Apóstol de Alcaracejos, el pasado 24 de febrero acudieron al santuario de la Virgen de Guía, en Villanueva del Duque, para recogerla y trasladarla hasta su parroquia, donde tendría que estar hasta el Domingo de Resurrección. Llegados al santuario David colocó la imagen de la Virgen en las andas y ésta procesionó, llevada por las autoridades del Ayuntamiento, por los alrededores del mismo. Al término tuvo lugar la eucaristía y el traslado a la parroquia de San Andrés Apóstol de Alcaracejos.

Una vez asentada la imagen de la Virgen de Guía en Alcaracejos tuvieron lugar, el 24 de febrero los maitines de hombres y el 25 los de mujeres. El primer miércoles que la Virgen estaba en la parroquia de San Andrés Apóstol comenzó la novena en su honor, coincidiendo este año con el Miércoles de Ceniza. El Domingo de Resurrección el párroco se vio obligado a celebrar la eucaristía de despedida a puerta cerrada, sirviéndose de redes sociales para su retransmisión, debido a la crisis sanitaria que está azotando al mundo entero provocada por el Coronavirus Covid 19. Al acabar la celebración colocó a la Virgen en su capilla y la trasladó de manera privada hasta su santuario. “La salida con la imagen fue impactante, todo el pueblo estaba en los balcones despidiéndola” ha asegurado David. Antes de poner rumbo a su ermita pasó por las inmediaciones de las dos residencias de ancianos, mientras los vecinos cantaban y aplaudían desde sus casas.

Terminaba así la estancia de la Virgen de Guía en Alcaracejos, sin duda una “despedida especial” en palabras de David Arellano, pero cumpliendo con lo establecido en el concordato la patrona tenía que abandonar la localidad ese día y así lo hizo.