¿Cuánto hace que no rezas?

Este es un artículo de Luis Miranda publicado en ABC, el 1 de marzo de 2015.

viacrucis hermandades (7)Un artículo que nos puede ayudar a reflexionar sobre el sentido de la Cuaresma y la importancia de lo que vamos a celebrar durante la Semana Santa. La oración es una de las recomendaciones que nos da la Iglesia para prepararnos durante este tiempo.

 

A continuación pueden leer el texto completo:

¿Cuánto hace que no rezas?

¿Acaso no has contado luces de altares de cultos, para perderte en los árboles y no ver el bosque?

La tentación era fuerte, porque en Semana Santa vas sin cámara y con un móvil antediluviano. El otro día escuchabas por la radio contar el vía crucis de Sevilla, con aquel Cristo de la Humildad y Paciencia tan querido, y te sorprendió como don Santiago, el obispo auxiliar de Sevilla, aconsejaba a los cofrades que esta Semana Santa hicieran menos fotos, y por supuesto ningún selfie, y rezaran más cuando tengan a las imágenes delante de sí.

Pero las cosas nunca son para los demás y lo sabes, y te acuerdas de que José Luis Martín Descalzo (¿por qué nadie sigue su camino?) dejó escritos unos mandamientos para sí mismo (“Amarás a Dios sobre todas las cosas, José Luis, con el mismo corazón con el que amas a Mozart”), porque sabía que era el primer obligado a cumplirlos.

Así que te lo has preguntado y has tenido que enredarte en cuestiones para responder. ¿Cuánto hace que no rezas en Semana Santa Luis, cuánto hace que no te dejas llevar por el arrebato primario del aire tibio, cuánto que no te abstraes de la estética? ¿Cuál fue la última vez en que dejaron de existir los varales y flecos, en que el andar mecido del Santo Sepulcro y el sagrario de oro fue menos importante que comprender hasta donde había descendido el Señor? ¿Cuánto hace que el pensar en lo que representa la imagen importa menos que Font, Báez, Gámez y Moreno Pozo, aunque te ayuden si tienes el corazón adecuado?

Contéstate la verdad y dila, Luis, ¿acaso no has perdido tiempo contando piezas de luz de altares de cultos, como si quisieras adrede perderte en los árboles para no contemplar el bosque sublime de la belleza? ¿Cuánto hace que no rezas, que te quedas en Juan de Mesa, en González Jurado, en Ortega Bru, en Juan Prieto, en Miñarro, y no en la inspiración celestial que les iluminó las gubias precisamente para que tú no te quedes en la escultura? Busca excusas legítimas de prisas o de cansancios, de la cabeza ocupada tejiendo palabras para una crónica. Y sí, al final resulta que no hace tanto y que has rezado más de lo que recuerdas. Pero viene bien que te lo preguntes sólo a ti mismo.