Córdoba sigue los pasos de Santo Domingo de Henares

El pasado sábado, 21 de abril, la Diócesis de Córdoba celebró su primera Marcha Misionera Santo Domingo de Henares.

Citados a las 9:30 en la iglesia parroquial de Albendín, se reunieron 290 personas aproximadamente. La marcha se inició con una oración y con un vídeo sobre la vida de Santo Domingo de Henares, un santo cordobés que nació en Baena el 19 de diciembre 1766 y se hizo dominico y misionero, marchando al Tonkín, el actual Vietnam. El espíritu misionero de este santo acompañó a los participantes con la presencia de sus reliquias en la marcha, reliquias que se conservan en el Convento Madre de Dios de las Madres Dominicas de Baena. De esta forma Domingo volvía a recorrer estos caminos.

La primera parada estuvo dirigida por Camino, delegada parroquial de misiones de la Asunción de Priego, quien insistió en que hay que ser misioneros desde aquí. A los 11 kilómetros, se hizo otra parada para reflexionar sobre el don de la vida. Santo Domingo “es mártir y su vida ya entusiasmó a los cristianos tonquinenses y ahora nos anima a nosotros para ser testigos de la dulzura de Dios”, señalaban los caminantes.

Posteriormente, en la Iglesia de Guadalupe en Baena se hizo un nuevo alto y el párroco de la misma, se dirigió a los presentes para resaltar la importancia de ser joven y testigo. Después de una procesión que condujo hasta la plaza del ayuntamiento de Baena donde está la estatua del santo, y tras recorrer la calle que lleva su nombre, finalizó la marcha en la Iglesia Santa María la Mayor.

En la Eucaristía participaron cerca de 400 personas. Por su parte, el párroco de Santa María la Mayor invitó a los chicos a llenar nuestra mochila para ser misioneros: “Hay que llenarla de silencio, de oración, de escucha de Dios, de su palabra y del testimonio alegre de dar la vida para anunciar el Evangelio”. Al terminar, besaron la reliquia.

Envío a la experiencia de Misión

En esta celebración, además se hizo el envío misionero de Antonio, Pura y María Elvira que irán a vivir una experiencia misionera a Bongor, Chad, a Picota, Perú y a Ceuta.