Conoce el significado de Nasara: extranjeros en su tierra

Este es el título de la exposición de obras mozárabes que se podrá visitar en la Catedral, del 26 de noviembre al 7 de enero. Diego Asensio, comisario científico de la exposición nos explica más detalles

P. ¿Cómo surge la idea de la exposición?

R. La exposición tiene un claro propósito: acercar la esencia de la mozarabía a todas aquellas personas que lo deseen. La muestra estará expuesta durante casi mes y medio, con lo que buscamos facilitar ese conocimiento en todos los sentidos, tanto a nivel cuantitativo como a didáctico. Y qué mejor forma que condensar los grandes pilares conceptuales de un congreso de esta importancia, en forma de exposición sencilla y sintética para cualquier público.

 

P. ¿Por qué el título “Nasara: Extranjeros en su tierra”?

R. Las dos partes del título responden a dos razones distintas. Nasara es una forma de designación de los cristianos por parte del poder musulmán, y nos pareció un modo aséptico y distinto del término ‘mozárabe’ que, a lo largo de las últimas décadas, ha suscitado controversias en una esfera académica que no termina de ponerse de acuerdo sobre a qué tipo de cristianos exactamente remite esta voz. Por otro lado, ‘Extranjeros en su tierra’ hace referencia a una circunstancia clara: encontrarse gobernados por un poder extranjero que se convierte en oriundo, mientras que su propia identidad autóctona pasa a ser relegada como colectivo menor, con la consiguiente discriminación o restricción de la libertad de culto, por poner un ejemplo.

 

P. ¿Qué importancia tiene el arte mozárabe en la ciudad?

R. Quizás no sea tanto el arte como la esencia misma de la mozarabía lo que haya dejado su impronta en Córdoba. Más allá del reino de Bobastro (en los riscos de las montañas de Málaga), la capital cordobesa es el centro neurálgico de un gobierno árabe que tiene que asumir en sus territorios una población previa y natural de la zona. Unas costumbres, una fe o una forma de vida no se borran de un plumazo por imposición taxativa –al menos, sin violencia explícita-. Por eso, la vida cristiana es la impronta que ha caracterizado a Córdoba, manteniendo incluso durante su etapa musulmana un latente vigor que llegaría a transformarse en fervor martirial. Eso es lo que dota a una ciudad de identidad.

 

P. ¿Cuál es el discurso técnico de la exposición?

R. La exposición está trazada de manera lineal, de manera que la podamos acercarnos a los nasara, sus circunstancias y su evolución de una forma cronológica. Son muchos los siglos que nos separan de su realidad, pero no podemos sustraernos a la actualidad del mensaje que encierran sus testimonios y sus vidas, su cultura y su fe. Actualmente disfrutamos de uno de los patrimonios más peculiares de la Península Ibérica: el canto y el rito hispanos. Esta forma de celebrar el culto cristiano es única, propia y eminentemente nuestra, y así está reconocido a nivel mundial. Tales ejemplos de tesoro nacional bien merecen entender de dónde proceden y cómo surgen.

 

P. ¿Qué guión seguirá?

R. El discurso sigue un recorrido lineal y cronológico, empezando por el vacío de identidad al que se enfrentan los nasara tras la invasión musulmana, el período del reino de Bobastro como resistencia al poder emiral, hasta las grandes ejecuciones martiriales y los exilios hacia el norte, donde el reino de León juega un papel fundamental en la consolidación del estilo, las costumbres y las formas de una mozarabía que emigra desde el sur buscando protección. Por último, se dedica un espacio destacado a la liturgia hispano-mozárabe y al canto que la reviste, verdaderas joyas del patrimonio español, que nos recuerdan que existen aún nuevas mozarabías en todas las comunidades cristianas que son perseguidas por su fe.