Concentración por la Vida

La concentración se produjo simultáneamente con otros cien actos desarrollados en otras tantas ciudades españolas bajo el lema común España, vida sí.

vida (1)Más de cuatro mil personas asistieron el pasado domingo a otra Concentración por la Vida, convocada por la Plataforma “Córdoba, por el derecho la vida”, en el Bulevar del Gran Capitán para exigir que el Gobierno escuche a la sociedad española y retire la Ley del Aborto, que entrará en vigor el próximo 5 de julio tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 4 de marzo.
Bajo el lema “España, vida sí”, miles de ciudadanos cordobeses vuelven a reclamar a nuestros políticos que promuevan leyes que protejan el derecho a vivir y el derecho a ser madre, amparando la vida en todo momento y ayudando a las mujeres embarazadas a superar cualquier problema que un embarazo imprevisto puede generarles; también, que se respete el derecho de los padres a formar a sus hijos en materia de educación sexual según sus propias convicciones; y, por último, que se respete el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario para que pueda cumplir su compromiso de defender y cuidar la vida y la salud desde el mismo instante de la concepción.
Durante el acto, se leyó el manifiesto en el que se volvió a recordar “que el aborto supone la muerte violenta de un ser humano y un terrible drama para la mujer que lo sufre”. Además, señala que el número de abortos practicados en España supera ya el millón, y sin embargo sigue sin ofrecerse ninguna información ni ayudas sociales a las mujeres embarazadas en situaciones difíciles, mientras que sí existe financiación para que vayan a abortar. El manifiesto continúa destacando que “se acaba de aprobar una ley de plazos que deja completamente desprotegido al nuevo ser y abandona a la mujer ante sus problemas, empujándola al aborto. Por otra parte, considera a los enfermos y discapacitados como seres humanos de segunda categoría, permitiendo que puedan ser eliminados antes de nacer”.
La ley, además, contempla que las menores puedan abortar sin el consentimiento paterno, dejándolas solas e impidiendo a los padres ayudar a sus propias hijas ante la situación de un embarazo inesperado.
El manifiesto finaliza recalcando que “con el aborto libre, el número de niños muertos aumentará aún más, así como el de mujeres que sufrirían los ya conocidos daños físicos y psicológicos que el aborto provoca en ellas”.