Concentración contra la siniestralidad laboral

La Hermandad Obrera de Acción Católica de Córdoba convoca a los ciudadanos a unirse a la manifestación que se celebrará hoy, 23 de julio, a las 21 horas, junto a la parroquia de San Nicolás

cartel HOACLa Hermandad Obrera de Acción Católica de Córdoba (HOAC) denuncia ante la sociedad la muerte de otro obrero más que se suma a los numerosos casos de siniestralidad laboral ocurridos en Córdoba.
La concentración tendrá lugar hoy viernes, 23 de julio, a las 21 horas, junto a la parroquia de San Nicolás de la Villa (bulevar del Gran Capitán).
Con el lema “El trabajo es para la vida. ¡Ni un muerto más!”, reivindican la necesidad de aumentar las medidas de seguridad de los trabajadores.
Francisco J. Muñoz Chacón tenía 26 años y era natural de Cabra, estaba casado y tenía una hija de 3 años.
Los hechos del accidente ocurrieron así: instalaba unas placas de energía fotovoltaica en Lucena y estaba subido en un andamio, cuando el tejado de una nave cedió bajo sus pies y cayó al vacío.
Todo esto ocurrió el pasado 19 de julio. La nave donde se mató está situada en el parque empresarial Príncipe Felipe, frente a la carretera del Calvario. Un calvario de penalidades como muestra de lo que le queda por pasar a la familia de Francisco J. Muñoz Chacón.
La primera de ellas, llorar a Francisco: su marido, su padre, su hijo. La segunda, enfrentarse a una maraña judicial donde lo que parece que menos importa es la restitución de la justicia para esa familia, ya que en Córdoba se tarda 5 años de media en instruir un caso de siniestralidad laboral. Sólo esto es ya una gran injusticia para los afectados y sus familias.
Puede que el calvario empezara con las deficientes medidas de seguridad en las que aparentemente se subió a ese tejado. Según fuentes sindicales, disponía de arnés de seguridad, pero nadie había instalado una “línea de la vida” (dispositivo obligado en trabajos a la altura a la que estaba operando Francisco).
Un calvario del que seguro que Francisco y su familia creyeron salir cuando, apenas una semana antes del siniestro, dejó el paro para trabajar en esta empresa.
Estadísticamente, los trabajadores eventuales tienen el doble de posibilidades de sufrir un accidente laboral que los que cuentan con un contrato indefinido. Se podrían dar muchas cifras para demostrar la dimensión de esta injusticia. Pero hoy, en la manifestación prefieren mostrar otros rostros que, como el de Francisco, nos acercan al sufrimiento de la siniestralidad laboral. Porque… “el trabajo está ‘en función del hombre’ y no el hombre ‘en función del trabajo’ (…) se mide sobre todo con el metro de la dignidad del sujeto mismo del trabajo, o sea, de la persona, del hombre que lo realiza. (…) De hecho, en fin de cuentas, la finalidad del trabajo, de cualquier trabajo realizado por el hombre (…) es siempre el hombre mismo” (LE, 6)