Comunicado emitido por el Secretariado de Pastoral Obrera

TESTIGOS DE LA FE PARA EVANGELIZAR EL MUNDO OBRERO

VII jornadas pastoral obrera

Los días 7 y 8 de febrero han tenido lugar en la sede del Obispado de Córdoba las VII Jornadas de Pastoral Obrera bajo el lema “Testigos de la fe para evangelizar el mundo obrero”, organizadas por el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera de Córdoba. En ellas se ha hecho una mirada creyente desde la Fe, de los signos de los tiempos, hoy, en la vida del mundo obrero y del trabajo, se ha planteado cómo creer y evangelizar en medio del mundo obrero, en tiempos de crisis, y se han visto las llamadas que plantea esta situación, desde la fe y la Doctrina Social de la Iglesia a la Pastoral Obrera y a las parroquias.

El primer día intervino Mons. D. José Sánchez González. Obispo Emérito de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara. En su ponencia sobre Evangelizar el Mundo Obrero Hoy, analizó los signos de los tiempos, entre los que destaca la secularización, el papel de la mujer en la sociedad y en la Iglesia, la situación social y laboral, para pasar a hablar de las actitudes de la Iglesia ante esa realidad y su aplicación al mundo obrero, la importancia del diálogo y abrir espacios, a modo del patio de los gentiles en el templo judío, para quienes hoy están alejados de la Iglesia.

La segunda ponencia, Una Nueva Evangelización de lo Social, la desarrolló Sebastián Mora Rosado, Secretario General de Caritas Española, quien hizo un repaso a la actual situación de crisis que nos afecta todos, a ciudadanos y a instituciones, destacando que la pobreza es anterior a la crisis oficial, motivada por el modelo económico y social con el que estamos conviviendo, en el que la caridad política y el bien común son conceptos que están ausentes. La crisis no es sólo económica, sino también antropológica, social y de valores, y para salir de ella nos necesitamos a todos. Es urgente y necesario reclamar políticas públicas y sociales a la altura de los tiempos, pero también lo es que los cristianos tenemos que revisarnos porque en muchos aspectos vivimos un cristianismo sin alma. No podemos renunciar a la prestación de servicios, pero tenemos que rescatar nuestro ser cristiano, porque trabajamos y educamos en unos valores sociales y morales.

Como cristianos inmersos en el mundo del trabajo sabemos del dolor y del sufrimiento de las familias afectadas por el desempleo, la precariedad, los desahucios que contribuyen a un creciente empobrecimiento de hombres y mujeres. Sabemos cómo todo ello dificulta la trasmisión de la fe, pero confiamos en la inspiración y fuerza del Espíritu Santo para hablar y actuar en tan difíciles circunstancias aportando fe, esperanza y amor ante el miedo, el cansancio y la indiferencia imperantes.

Como testigos de Jesucristo nos sentimos invitados a estar en este mundo del trabajo con los empobrecidos, a salvaguardar la creación mediante el trabajo humano, a denunciar los mecanismos perversos de una economía que vulnera la dignidad humana, y a redescubrir los valores del ser cristiano que contribuyen a un nuevo y novedoso contrato social en el que los afectados por la pobreza tengan su propia aportación.

 

Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera de Córdoba.