“Comprometidos con América en la Nueva Evangelización”

La Asamblea Plenaria del Episcopado Español ha encomendado a la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias la preparación del Día de Hispanoamérica, que se celebra el próximo domingo con este lema.

Dicho lema abarca dos dimensiones: en primer lugar, “Comprometidos con América…” hace referencia a que desde el año 1959 la Iglesia en España viene celebrando una Jornada nacional como expresión de su compromiso con las Iglesias nacientes y con la formación en América. En segundo lugar, “… en la Nueva Evangelización” tiene que ver con que en estas tierras hay innumerables fieles cristianos que han sido bautizados, pero insuficientemente evangelizados, necesitados del impulso evangelizador que promueve la Nueva Evangelización.
Como precisa el Mensaje de la Pontificia Comisión para América Latina: «Confiemos estas intenciones a la gracia del Espíritu Santo, verdadero protagonista de la Nueva Evangelización, que nos precede en el corazón de las personas y en las culturas de los pueblos, para conducirlos a Cristo, según los tiempos y los ritmos definidos por la Providencia de Dios. Y como toda gracia divina, en la lógica de la Encarnación, pasa a través de la santísima Virgen María -¡lo sabemos por fe, pero también por experiencia viva de nuestros pueblos!-, pidamos confiados la intercesión de la “Estrella de la Nueva Evangelización”».

Como todos los años, recuerdo a los misioneros que actualmente están en Hispanoamérica. Son un total de 134, distribuidos en los siguientes países: 9 en Argentina, 10 en Bolivia, 3 en Brasil, 6 en Chile, 19 en Colombia, 1 en Cuba, 13 en Ecuador, 4 en Guatemala, 2 en Haití, 1 en Honduras, 10 en Méjico, 2 en Nicaragua, 6 en Paraguay, 22 en Perú, 4 en Puerto Rico, 7 en República Dominicana, 2 en Uruguay y 13 en Venezuela.

En esta Jornada se puede ayudar a la Misión Diocesana en Picota (Moyobamba, Perú), y es el cauce más adecuado para tener muy presentes a Juan Ropero y a Francisco Jesús Granados, para sostenerlos con nuestra oración y con nuestra aportación económica.

A. Evans