Colabora con los damnificados del terremoto en Nepal

Cáritas Diocesana ha abierto una cuenta para enviar los donativos.


Una auténtica ciudad bajo las lonas, en la que se buscan cobijo temporal decenas de miles de personas, ha surgido en las calles de Katmandú tras el devastador terremoto del pasado fin de semana. Esta sigue siendo una de las máximas prioridades 72 horas después del desastre, a las que Cáritas Nepal y el personal de la red internacional presente en el país sigue dando respuesta urgente

Además del reparto de lonas a los afectados, los equipos de Cáritas siguen proporcionando ayuda de emergencia. "Estamos distribuyendo las cosas más indispensables: toldos, carpas y alimentos. Y las necesidades de la gente aumentan, porque ya es el tercer día después del terremoto", explica el director de la Cáritas Nepalí, el jesuita Pius Perumana.

“Lo que he visto es un montón de destrucción. Muchos edificios se han derrumbado y agrietado. He visto varios cuerpos sin vida en la calle. Hay personas que están aún atrapadas en los edificios y no sabemos si están muertas o vivas", afirma dijo el padre Perumana. "No sabemos cuál es la situación real en muchas zonas, porque hay grandes edificios que se han colapsado", explica el director de Cáritas Nepal.

Compra de material de socorro

La red Cáritas Internationalis ha empezado a comprar materiales de socorro en la región para responder a las necesidades de los damnificados. Asimismo, la Cáritas Norteamericana (Catholic Relief Services, CRS) está enviando desde el norte de la India suministros de emergencia para apoyar las operaciones de ayuda de la red Cáritas en Nepal. Se estima que decenas de miles de familias necesitan refugio temporal inmediato, así como agua, alimentos y productos de saneamiento e higiene.

Cáritas Española continúa en contacto permanente con la Cáritas Nepalí y con Cáritas Internationalis para monitorizar la respuesta a la emergencia. Se ha preparado desde Katmandú el llamamiento de emergencia a toda la red Cáritas, lo que permitirá definir tanto las necesidades presupuestarias como las prioridades y los distintos ámbitos de respuesta en los que podrá participar cada Cáritas nacional a las distintas fases de la operación humanitaria.