Celebración de la solemne Misa Crismal

Este año la celebración litúrgica ha estado marcada por acontecimientos como el doctorado de San Juan de Ávila y la elección del nuevo Papa Francisco.

La Catedral de Córdoba ha acogido hoy Martes Santo, la solemne Misa Crismal presidida por el Obispo de Córdoba, D. Demetrio Fernández, y concelebrada por el Obispo de Bilbao, D. Mario Iceta, el Cabildo Catedral y el clero cordobés.   Una celebración muy importante para la iglesia de Córdoba porque en ella los presbíteros han agradecido a Dios su ministerio, han renovado sus promesas sacerdotales y han recibido el Espíritu Santo simbolizado en el Santo Crisma y los Santos Óleos que se utilizarán para administrar los sacramentos.   En su homilía, D, Demetrio Fernández ha comenzado explicando el significado de cada uno de los santos óleos que se han bendecido: “el óleo de los catecúmenos, con el que somos ungidos antes del Bautismo para sostener la lucha contra Satanás a lo largo de toda nuestra vida, como el buen atleta de Cristo”, en segundo lugar “el óleo de los enfermos, con el Cristo acompaña a los que sufren, asumiendo sus dolores y confiriéndoles valor redentor” y tercero “el santo crisma, con el que son ungidos los bautizados, los confirmados y los ordenados”.   Asimismo, el pastor de la diócesis se ha querido hacer eco de los últimos acontecimientos sucedidos en la Iglesia por el cual el Papa Benedicto XVI renunciaba a la cátedra de San Pedro y finalmente, era elegido como nuevo Pontífice, el Papa Francisco. Unos hechos que “nos han llevado a reflexionar acerca de nuestro servicio en la Iglesia, indicándonos con su ejemplo que la Iglesia es del Señor, no es dominio nuestro”. En este sentido, Don Demetrio ha pedido a los fieles que “no le falte al Papa Benedicto el apoyo de nuestra admiración, nuestro cariño y nuestra oración agradecida” y del mismo modo, refiriéndose al Papa Francisco: “que el nuevo Papa reciba nuestra adhesión y obediencia filial, la que corresponde a nuestra condición de católicos.   De otro lado, el prelado ha mencionado al nuevo doctor de la Iglesia, San Juan de Ávila, clericus cordubensis, y ha agradecido a todos los sacerdotes el interés que han mostrado respecto a los actos organizados en Montilla con motivo del Año Jubilar, así como los frutos más sociales como son el comedor social, el albergue de Caritas Montillana, y otros que están en proyecto como una Casa de espiritualidad en Montilla y un Centro educativo de bachillerato, al estilo de tantos colegios que fundara el santo doctor.   Finalmente, ha tenido lugar la renovación de las promesas sacerdotales, y el Obispo ha consagrado los santos óleos que se utilizarán en las iglesias durante todo este año litúrgico para administrar los sacramentos.

Homilía Misa Crismal