Celebración de la Santa Misa Crismal

Numerosos fieles, seminaristas y miembros de la Vida Consagrada se dieron cita esta mañana en la Santa Iglesia Catedral para celebrar la Misa Crismal. Durante la ceremonia actuó el Coro del Seminario.

santamisacrismalLa Santa Misa Crismal estuvo presidida por D. Juan José Asenjo, Arzobispo Coadjutor de Sevilla y Administrador Apostólico de Córdoba, y concelebrada por el Cabildo Catedralicio y el Clero diocesano. Se trata de una las ceremonias más ricas de la liturgia católica y contiene un gran simbolismo ya que sirve para dar gracias a Dios por el don del sacerdocio y pedir por los presbíteros.

Durante la ceremonia, los sacerdotes renovaron las promesas sacerdotales. D. Juan José Asenjo manifestó que “porque somos los amigos del Esposo, renovamos nuestro compromiso de vivir con finura y delicadeza el celibato apostólico por el reino de los cielos (…); prometemos vivir con austeridad y modestia en esta civilización de la abundancia, que genera la miseria del Tercer Mundo, como gesto de amor solidario a los pobres (…); renovamos nuestra renuncia a ser señores de nuestra propia vida para ponerla al servicio de nuestros fieles, obedeciendo a la Iglesia y al Obispo (…); renovamos nuestro compromiso de orar siempre sin desfallecer como una exigencia de nuestra amistad con el Señor, cultivando con especial asiduidad la oración apostólica (…); renovamos nuestro compromiso de amar gratuitamente, con entrañas de madre y corazón de padre, a nuestros fieles, particularmente a los pobres y a los que sufren”.

Asimismo, D. Juan José Asenjo señaló en la homilía que Jesucristo “debe ser nuestra única pasión, el centro de nuestros pensamientos, el norte de nuestros anhelos, el nombre que nunca debería desaparecer de nuestros labios. Nuestro ministerio es Él, porque es Él quien bautiza cuando nosotros derramamos el agua sobre los neófitos, quien perdona los pecados cuando nosotros absolvemos y es su cuerpo el que hacemos presente con nuestra palabra cuando celebramos la Eucaristía”.

En este sentido, recordó que el nuevo Plan Diocesano de Pastoral “nos emplaza en su segunda parte a fortalecer nuestro compromiso apostólico y misionero. Pero previamente, en su parte primera, nos exhorta a permanecer en el amor de Cristo, contemplado largamente en la Eucaristía, creída, celebrada y adorada, porque sería una locura prescindir de Él”.

Por último, pidió a los sacerdotes “que os empeñéis con todas vuestras fuerzas en la pastoral de las vocaciones. Que vuestra vida sea el primer reclamo vocacional, un reclamo bello y atractivo para nuestros jóvenes, que tienen derecho de encontrarse con Cristo al encontrarse con vosotros”.

Tras la homilía, D. Juan José Asenjo bendijo los óleos de los catecúmenos y el de los enfermos, y consagró el santo crisma con el que serán ungidos los nuevos cristianos, los confirmandos y los seis diáconos que recibirán la ordenación sacerdotal el próximo 9 de mayo.