Cáritas Diocesana constata un aumento del 40% de las solicitudes de ayuda en 2011

Cáritas Diocesana ha presentado hoy, en rueda de prensa la campaña del Corpus Christi 2012 y el informe social y económico correspondiente al 2011.

En el acto han estado presentes: el Delegado Diocesano, Manuel María Hinojosa; el Secretario General, Salvador Ruiz, y la presidenta, María Dolores Vallecillo.
Este año la campaña institucional del Día de la Caridad lleva por lema Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir" y viene a “sensibilizar a la sociedad en general pero también a las comunidades cristianas para la animación de la caridad”, según ha afirmado el Delegado Diocesano, Manuel María Hinojosa. Asimismo, ha explicado que el lema de este año “es una invitación a vivir con mayor sencillez y con mayor austeridad de vida, compartiendo fraternalmente con los que menos tienen” y ha añadido que “este sentir con los que sufren es la tarea más hermosa y más grande que tenemos los cristianos”.
A continuación, el Secretario General, Salvador Ruiz ha presentado la memoria económica del año 2011, destacando que la pobreza en Córdoba se ha hecho cada vez más “extensa, intensa y cronificada”.
El primer aspecto se refiere a que según los datos recabados de las Cáritas Parroquiales se ha producido un aumento del 40% en solicitudes de ayuda en 2011 con respecto al año anterior.

También, esta pobreza se hace más intensa en la Diócesis debido al aumento progresivo de las demandas referentes a las necesidades básicas y que han supuesto una inversión total de 5.287.341 euros, siendo: 1.575.639 euros pertenecientes a las Cáritas parroquiales y 3.711.702 euros de los programas de Cáritas Diocesana.

Por otro lado, se ha comprobado cómo esta pobreza se cronifica, lo que significa que el crecimiento de la pobreza se está concentrando especialmente en los hogares con sustentadores principales jóvenes y en los hogares con menores, en el elevado porcentaje de trabajadores pobres o con escasos recursos y en el repliegue progresivo de las ayudas de protección familiar o al desempleo. Así Cáritas en las parroquias trabaja principalmente con los siguientes colectivos: familias en riesgo de exclusión (23%), mujeres (16%), desempleados de mediana o larga duración (16%), personas sin hogar (15%), inmigrantes (15%), personas mayores (15%).

Ante esta situación, Salvador Ruiz ha subrayado que “la Iglesia está respondiendo, está intentando desde la doctrina social y desde el principio de subsidiariedad, ayudar a los últimos y no atendidos de la sociedad”. Pero también hay que señalar que toda esta labor de Cáritas no sería posible sin los más de 900 voluntarios que desde su compromiso eclesial sirven con generosidad a los más desfavorecidos.